La Pampa

Vamos con la izquierda

Por una salida de las y los trabajadores

Las elecciones generales del 14 de noviembre tendrán lugar luego de una dura derrota del gobierno de los Fernández. Los motivos de esa derrota son claros: quienes venían a terminar con la “herencia macrista”, acentuaron el ajuste contra el pueblo trabajador. Bajo este gobierno aumentó la pobreza, la indigencia, la precarización laboral, se hundieron los salarios y las jubilaciones. En simultáneo, se enriquecieron los bancos, los agroexportadores, las empresas de telecomunicaciones y las alimenticias, entre otras.

La misma Cristina Fernández, luego de las PASO, admitió el ajuste contra el pueblo. Pero la crisis de gobierno y el recambio de gabinete que la vicepresidenta forzó, no se hizo para terminar con el ajuste, sino para reforzar el ala derechista, antiderechos y represiva de la coalición oficial. Por eso, el ministro “fondomonetarista” Martín Guzmán continúa en el gobierno y se sumaron el anti derechos Juan Manzur y Aníbal Fernández, para reforzar la orientación represiva de Sergio Berni, el actual Ministro de Seguridad. De acuerdo a sus antecedentes, el nuevo gabinete refuerza los lazos con la burocracia sindical de los mismos “gordos” que pactaron la reforma laboral y previsional con Macri. El resto, moyanistas y yaskistas, hacen seguidismo de este rumbo.

Gobernaron todos y nos hundieron

Las elecciones encuentran al país hundido en una nueva crisis. La inflación que no cede, la amenaza de una nueva devaluación, el endeudamiento que se agrava junto con la tutela del FMI, la extendida recesión económica, el crecimiento de la pobreza y la indigencia, son el resultado del fracaso tanto de este gobierno como también de todos los que nos han gobernado. La pandemia agravó la crisis social y económica, pero no la creó. Todo el pueblo argentino puede dar testimonio de cómo gobierno tras gobierno siempre pierden los de abajo y ganan los de arriba.

Nuestras propuestas

¡No a la reforma laboral!

No a la eliminación de las indemnizaciones por despido. Defensa de los convenios colectivos de trabajo. Basta de tercerización y flexibilización laboral, pase a planta de todos los trabajadores bajo el mejor convenio del establecimiento. Ningún despido. Fuera la burocracia sindical.

Salarios y jubilaciones

Por salarios de convenio que cubran el costo de la canasta familiar, hoy de $110 mil. 82% móvil para las jubilaciones. Ingreso de emergencia para los desocupados de 50.000 pesos. Reparto de las horas de trabajo sin tocar el salario. Salario mínimo de $70000.

Educación

Aumento de presupuesto. Aplicación de la Educación Sexual Integral. Becas de estudio de $15 mil, equipos y conectividad para todos los que la necesiten. Sistema educativo nacional único, laico y estatal.

Salud

Vacunas para todos. Aumento de presupuesto. Centralización del sistema de salud bajo control de sus trabajadores, para gestionar los recursos en función de criterios sanitarios y no empresariales.

Mujer y diversidades

Separación de la Iglesia del Estado. Educación sexual integral, laica y científica, en todos los establecimientos educativos. Asistencia real y efectiva para todas las mujeres víctimas de violencia. Por un Consejo autónomo de mujeres, electo y revocable.

Fuera el FMI

Investigación y no pago de la deuda externa, ruptura con el FMI, nacionalización del sistema bancario y el comercio exterior. Nacionalización de los hidrocarburos y recursos estratégicos bajo gestión de los trabajadores. Destinar el ahorro nacional a un plan de obras públicas y a la reindustrialización del país. Por un gobierno de las y los trabajadores. 

Tierra y vivienda

Por la construcción de un millón de viviendas populares y un plan de obras públicas para resolver las necesidades urgentes de los barrios, resolver el déficit habitacional y generar millones de puestos de trabajo. 

Ambiente

No a los desmontes e incendios. Rechazo a la instalación de las megagranjas porcinas chinas. Basta del modelo de agrotóxicos que destruyen el ambiente.

La Pampa en la ola del ajuste

 

La derrota de la alianza pejota-camporista en nuestra provincia, que los dejo 20.000 votos por debajo de la coalición de Juntos por el Cambio, puso en alerta al aparato peronista que gobierna la provincia desde hace casi 40 años.

 

La idea del gobernador Zillioto del “modelo pampeano” y “de defender los intereses pampeanos” cae por su propio peso. Resulta que los números son lapidarios. Los últimos datos dados a conocer por el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), muestran que la pobreza y la indigencia en el conglomerado Santa Rosa Toay, es una de las más altas del país, llegando a casi el 37% que representan a 130.000 personas y un 10% de familias que viven en la indigencia. Sumado a ello, la crisis habitacional cada día cobra mayor envergadura con 20.000 familias inscriptas en el IPAV (Instituto Provincial Autártico de Vivienda). Hay alquileres cada vez más caros y, familias enteras, se ven obligadas a instalarse en asentamientos que se extienden en distintas localidades. Por otra parte, la caída real de los salarios y la precarización laboral está presente tanto en el ámbito público como privado. En el sector salud, casi 2.000 trabajadores y trabajadores se encuentra precarizados, representando un enorme fraude laboral en perjuicio de quienes estuvieron y están en la primera línea en el marco de la pandemia por COVID 19.

 

Pese a ello, el gobierno se preocupa por satisfacer los reclamos de las cámaras empresariales del campo. Frente a un cuadro social alarmante, opta por destinar millones de pesos en créditos y exenciones impositivas para la oligarquía local; recursos que le son negados a las miles de familias trabajadoras.

 

En síntesis, el modelo pampeano es un reflejo del ajuste que durante toda la pandemia el gobierno de Zillioto intentó esconder.          

 

A la derecha, ni cabida.

 

Juntos por el Cambio prende canalizar el voto del descontento. Son las mismas fuerzas políticas que hace dos años dejaron al país en índices inflacionario del 45%, aumento de la pobreza, despidos, reformas jubilatorias y que endeudaron al país en 55.000 millones de dólares que se terminaron fugando. Son también ellos los responsables de la crisis que estamos viviendo. Hundieron al país y ahora nos quieren hacer creer que son parte de la solución. Pero, para peor, las propuestas que levantan son precarizar más el trabajo, terminar con los derechos laborales, realizar una nueva reforma anti jubilatoria y recortar los fondos de salud y educación. Como el peronismo, ambas buscan -y así van a votar en el Congreso luego de noviembre- un acuerdo de entrega y ajuste con el FMI. Ellos son empleados de los bancos y el capital financiero.

 

Vamos con el Frente de Izquierda

 

Por eso, necesitamos reforzar la voz de los trabajadores en el Congreso Nacional. La enorme elección del Frente de Izquierda que nos ubicó como tercera fuerza en La Pampa y en todo el país, es histórica.

 

El voto al Frente de Izquierda es un pronunciamiento contra estos ajustadores, es priorizar las necesidades populares por sobre los grandes grupos económicos dueños del poder. Es un reforzamiento para todas las luchas que se están dando, de los enfermeros, de los trabajadores del casino, de las familias que luchan por una vivienda digna, por trabajo, en definitiva, por terminar con este régimen político responsable del retroceso en nuestras condiciones de vida.

Nuestros candidatos

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