27 de Octubre
Elecciones en Chubut

Que la crisis
la paguen
los capitalistas

Nuestras candidatas y candidatos

UN PROGRAMA OBRERO Y SOCIALISTA PARA EL CHUBUTAZO Y EL FUERA ARCIONI

La campaña electoral del FIT-Unidad tiene redoblado valor en medio de la convulsiva transición que vive el país tras el derrumbe del macrismo en las PASO. Esta campaña debe contribuir a la irrupción de los trabajadores en la situación política.

En Chubut, los trabajadores vienen desarrollando una respuesta formidable al ataque de Arcioni, uno de los gobernadores pejotistas que más a fondo aplicó el ajuste macrista, y ahora es el “bendecido” de Fernández y Massa. Arcioni quiere trasladar el costo de una provincia quebrada y endeudada a los trabajadores, que cobran escalonado, no tiene obra social ni obras de infraestructura. Responden con paros, cortes y movilizaciones de masas. En Chubut hay un cuestionamiento creciente al poder político local y “Fuera Arcioni” es una consigna que se ha instalado y se abre paso en el movimiento obrero y los sectores populares.

El gobierno no da soluciones. El déficit de caja entre ingresos y egresos es cada vez mayor, el endeudamiento con acreedores financieros y proveedores compromete el grueso del presupuesto, en gran medida atado a la producción petrolera, dependiente de la crisis mundial. Tomar nueva deuda está descartado por ahora. Macri ha enviado fondos que apenas sirvieron para completar el pago de salarios. La política de “mano firme” desplegada por el gobernador Mariano Arcioni y su ladero Federico Massoni ha sido impotente para quebrar al movimiento, incluso lo ha acicateado y fortalecido en varias ocasiones.

En cambio, esta rebelión popular, el “Chubutazo”, ya se ha cargado a varios ministros; ha conquistado la solidaridad de gremios “pesados” como Camioneros, la Uocra y el apoyo de la base petrolera; los metalúricos de Aluar, que sufrieron despidos por solidarizarse con el bloqueo de la fábrica por parte de docentes y estatales, se expandió a la juventud con la ocupación de escuelas. Incluso logró conmover la tregua nacional, ordenada por los Fernández, forzando dos paros del gremio docente nacional CTERA y generando una creciente nacionalización de la lucha.

Que la crisis la paguen los capitalistas

Este es el contexto convulsivo en que se desarrolla la campaña electoral en la provincia, que pondremos al servicio de una intensa tarea de clarificación política de los bloques patronales en escena y la agitación del programa de salida que presenta la izquierda revolucionaria. Los piquetes en Comodoro y Sarmiento, el bloqueo a la planta de Aluar en Puerto Madryn, revelan una comprensión profunda sobre quiénes son los saqueadores de la provincia y dónde están los recursos para salarios e infraestructura. En Chubut la consigna “Que la crisis la paguen los capitalistas” se ha materializado en concretas acciones de lucha, marcando un camino.

Pero esta comprensión de la crisis y su posible salida, choca con la línea política de Arcioni (que gobierna en los hechos para PAE, Aluar, Benetton, las pesqueras y los acreedores de la deuda fraudulenta) pero también con la oposición del PJ-kirchnerismo, que como durante todo el gobierno de Macri, busca oficiar de bombero de las luchas y la acción directa de los trabajadores, en pos de un relevo electoral “sin hacer olas”. Para encubrir esta orientación, y apoyándose en la obscena e inocultable desigualdad entre los grandes capitales y el pueblo trabajador, algunos gremios de la Mesa de Unidad Sindical y el kirchnerismo impulsan un proyecto de Ley Tributaria que apenas afecta el cronograma de impuestos ya existentes. A contrapelo de los sectores en lucha, la idea de estos bloques políticos es sostener a Arcioni hasta que llegue “el salvador Fernández”, dirigiendo su presión hacia un Macri en retirada. Primeras líneas del Frente de Todos, como Sergio Massa y Wado de Pedro de La Cámpora, intervinienen directamente en Chubut, en línea con el “pacto social” en gestación a escala nacional, quieren apaciguar el Chubutazo y trabajar sobre una agenda que localmente incluirá, a cambio del rescate, la seguridad jurídica de las operadoras, la extensión al ámbito de Chubut de los convenios flexibles que rigen en Vaca Muerta y el avance de la mega-minería.

Un programa para el pueblo trabajador

La campaña electoral del Partido Obrero y el Frente de Izquierda Unidad en Chubut debe tener como función potenciar el Chubutazo en curso y a la vez entablar un debate programático con los y las trabajadoras que han optado en las PASO tanto por Macri-Pichetto como por los Fernández, ambas variantes patronales condicionadas por los planes antiobreros del FMI. La lucha en Chubut está demostrando que el programa de estos sectores no está a la altura de la magnitud de la crisis y que no da respuesta siquiera a las reivindicaciones más inmediantas: salario, obra social, infraestructura.

La lista de luchadores y luchadoras del Frente de Izquierda Unidad en Chubut, encabezada por Gloria Sáez del Partido Obrero, Emilse Saavedra del MST y el compañero Daniel Ruíz, llevará adelante un programa:

- Defensa de los salarios, jubilaciones, coberturas médicas y de todos los reclamos de infraestructura. Anulación de los tarifazos y nacionalización de los recursos estratégicos bajo control de los trabajadores.

-Disponer el cobro directo de las regalías petroleras (que hoy se depositan en un fideicomiso para destinarlos al pago de la deuda) y un impuesto progresivo a las grandes empresas.

-Elección de una comisión independiente, formada por los sindicatos y los sectores en lucha, para abrir los libros de la administración pública, suspender el pago de la fraudulenta “petrodeuda” e investigar todos sus negociados.

- No a la megaminería contaminante. La profundización de la depredación medioambiental es una demanda del régimen del FMI. Que la lucha de Chubut marque un camino.

Nuestro Programa

para que la crisis la paguen los capitalistas


  • Frenemos los despidos.
    Por un plan de industrialización sobre la base de la nacionalización de los recursos estratégicos.

    Prohibición por ley de despidos y suspensiones en Chubut, reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Defensa de los convenios colectivos de trabajo y la ocupación de la fábrica que cierre o despida. Para los desocupados reclamamos trabajo genuino, y la apertura y aumento del monto de los programas sociales. Es necesario poner en pie un plan de industrialización sobre la base de la nacionalización y el control popular de los recursos naturales estratégicos: el petróleo, el aluminio y la pesca.

  • Más presupuesto para salud y pase a planta para
    los trabajadores.

    Garantizar por ley el pase a planta de todos los trabajadores precarizados, respeto de los Convenios Colectivos de Trabajo. Incremento de presupuesto bajo control de los trabajadores de la Salud, para garantizar la fuerza laboral, los insumos y la infraestructura que permitan cubrir las necesidades del sistema. Proponemos que tanto la caja de la obra social estatal “SEROS” y la caja provincial previsional recuperen su autarquía, están siendo vaciadas por los gobiernos de turno.

  • No a la Megamineria.

    Modificación de la ex Ley 5001, especialmente la derogación de su artículo 2°, que plantea la “zonificación” de prácticamente el 80% del territorio chubutense, es decir la posibilidad de aplicar donde “se considere” los métodos contaminantes de la megaminería a cielo abierto. Es necesario también frenar los cientos de proyectos exploratorios, que contaminan actualmente. El NO a la megaminería en Chubut es una lucha estratégica que posee relevancia nacional.

  • En defensa de derechos de la mujer trabajadora
    y la juventud.

    Por una consulta popular vinculante para conquistar el aborto legal, seguro y gratuito en 2019. El aborto legal lo conquistaremos con la movilización y en las calles. Proponemos la derogación del artículo 5 de la ley actual de Educación Sexual Integral (ESI), que plantea el respeto del “ideario institucional” en el dictado de los contenidos pedagógicos, es decir, el respeto de la injerencia de la Iglesia en la educación pública. Por una ESI gestionada por la juventud y los docentes. Los términos de las “emergencias” presupuestarias en materia de violencia de género deben ser discutidas por un Consejo Autónomo de Mujeres, que gestione, fiscalice e implemente políticas inmediatas en favor de las mujeres, de manera independiente del Estado, de sus intereses de clase y de las iglesias con las que gobiernan o pretenden gobernar. Separación de la Iglesia del Estado.

  • Pesca. Frenemos la explotación laboral y la pesca ilegal en las costas de Chubut.

    Los niveles de explotación laboral en la pesca son difícilmente comparables con otro rubro, con contratos basura y condiciones laborales semi-esclavas. Destacamos el caso de explotación de las mujeres que trabajan como fileteadoras en los puertos. Es necesario un convenio colectivo de trabajo en defensa de este régimen de explotación. Por la organización sindical de la mujer trabajadora. Para frenar la actividad predatoria de la pesca ilegal en las costas de Chubut, en el marco de la nacionalización de los recursos naturales, proponemos que los mismos estén bajo control e inspección de los trabajadores y de comités científicos especializados, en pos también del sostenimiento y cuidado biológico de las especies.

  • Abajo el régimen corrupto
    en Chubut

    Denunciamos el entramando de corrupción que involucra al poder judicial de la provincia, los partidos políticos y los contratistas del Estado. Este hecho ha tocado obras sensibles como el Acueducto-Musters que podría paliar la crisis hídrica en Comodoro Rivadavia-Sarmiento y Caleta Olivia. En este punto, proponemos el control popular de las obras hídricas que se realicen y la declaración de la Emergencia Hídrica a nivel nacional, para reasignar partidas presupuestarias. Los empresarios de la obra pública han lucrado con sobreprecios (causas “Embrujo” y “Revelación”), con la venia del Estado provincial y sus funcionarios. Es necesaria una justicia con magistrados elegidos popularmente y con posibilidad de revocatoria automática.

  • Abajo la politica represiva de Arcioni, Massoni y Bullrich.

    Rechazamos la escalada represiva que quiere imponer el gobierno de Arcioni para hacer pasar el ajuste. Decretos fascistas contra migrantes, discursos de “mano dura” y la venia en la baja de la edad de imputabilidad, buscan encubrir que el delito se organiza desde el Estado, que ampara a las mafias de todo pelaje. Si hay que hablar de robo es necesario apuntar a los terratenientes como Benetton y Lewis, con miles de hectáreas protegidas por el Estado y la justicia, como lo demuestran los casos disciplinadores de Santiago Maldonado, Rafael Nahuel y la criminalización de todo el pueblo mapuche. Por otro lado, es necesario desmantelar los nexos entre las fuerzas de seguridad y el narcotráfico, la inseguridad viene de arriba hacia abajo desde el mismo Estado. Abajo el gatillo fácil en Chubut. Apertura de los libros de guardia de todas las comisarías y control popular de las mismas.

  • Investigación de la deuda provincial.

    Proponemos no pagar un solo peso más de la deuda provincial sin una investigación que haga público el destino de dichos recursos. Es necesario conocer quiénes son los acreedores de esta deuda, y además recuperar los recursos que han sido malversados, para que vuelvan a la provincia y a la población trabajadora. No es posible el desarrollo de la provincia sin poner un freno a esta enorme fuga de recursos, que podrían ser utilizados para salarios, obra pública, educación y salud.

  • Abajo los tarifazos, nacionalización de los recursos naturales.

    Proponemos que se retrotraigan las tarifas de servicios públicos al año 2015: agua, luz y gas. No podemos consolidar el saqueo de los tres años anteriores. Apertura de los libros de las cooperativas, que se han transformado en el coto de caza de los partidos patronales. No alcanza con “paraguas legales” o “emergencias tarifarias”. Los costos de los servicios públicos deben ser de conocimiento público. No al pago de la deuda con CAMMESA. De fondo, nacionalizar los recursos naturales como el gas y el petróleo, permitiría romper con la dolarización de las tarifas y poner en pie un sistema energético con el objetivo de satisfacer las necesidades de la población trabajadora y no la rentabilidad de las petroleras, gasíferas y distribuidoras de servicios.

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