Amanda Martín advirtió sobre el deterioro sostenido de la educación pública: “No se puede atribuir el resultado a un solo gobierno: es la consecuencia de años de ajuste, precarización de la docencia y empobrecimiento de las condiciones educativas”,
“Los resultados de PISA muestran una tendencia internacional al deterioro de los aprendizajes que quienes trabajamos en las aulas venimos advirtiendo hace años. En Argentina, el dato es particularmente grave: el 76% de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo en matemática. Esto no puede atribuirse a un solo gobierno, es consecuencia de años de ajuste presupuestario, pobreza estructural, falta de acceso a la ciencia, escasez de recursos y deterioro de las condiciones materiales y laborales de la docencia. Los salarios que obligan al pluriempleo y el crecimiento de la violencia escolar también son parte de esta realidad”.
“También hay que discutir qué se enseña. Hace años se reducen contenidos socialmente significativos y se impulsa una escuela basada en conocimientos cada vez más acotados. En la Ciudad lo denunciamos con BA Aprende y la fragmentación de contenidos a través de proyectos. Es paradójico que quienes impulsan estas reformas fracasen incluso según las propias mediciones que utilizan como referencia. El resultado es una juventud con menor acceso a la cultura, la ciencia y los conocimientos generales necesarios para comprender el mundo y desarrollar un pensamiento crítico. La introducción acrítica de tecnologías y la exposición a pantallas no pueden reemplazar docentes, recursos y tiempo para enseñar”.
“Por eso el gobierno de Milei y Pettovello no puede desligarse de estos resultados ya que su política profundizó el ajuste educativo con el recorte de libros, el congelamiento de las becas Progresar y el recorte del Fonid. Además de recursos insuficientes para los programas de alfabetización. PISA no puede utilizarse para justificar nuevos ajustes o privatizaciones. Necesitamos aumentar el presupuesto educativo, salarios docentes que permitan vivir de un solo cargo, infraestructura, becas y acceso a libros y materiales. La educación pública no necesita reformas al servicio del mercado: necesita recursos, derechos y condiciones dignas para enseñar y aprender”.
Ahora todos lloran por las PiSA, pero no aumentan un peso del presupuesto, crece la pobreza, meten reformas que recortan contenidos, pagan salarios de miseria y crece la violencia escolar.
— Amanda Martin (@amandamartinok) September 8, 2026
Lo venimos advirtiendo desde las aulas https://t.co/NJ3tDJuRpm