pequeños hongos visibles para la ingesta
Que suene como efecto inherente Hambre-cuerpo
es una brutalidad lesa-humana que sólo encuentra repudio
en la bandera de unos pocos, que sin ser expertos en semiótica
entienden los signos de apoyo, que pide el indigente, en cada mirada triste
en cada grito ajeado, en cada llanto, en cada esquina,
o bien en cada televisor, pueden verse ellos, parte de la sociedad,
manejados por la, "zoociedad", que peca y no de necia sino de ruin,
al querer implementar una ley de radiodifusión como estandarte,
y como si fuera de primera necesidad.
Los pibes en las esquinas se siguen muriendo de hambre
vendiendo figuritas chinas, para comprar un pancho,
o lo que sea para engañar un poco al estómago,
contra vendaval o marea ahí están
¿y canal siete o el Estado los vio?
(¿los vera entonces con la nueva ley?)
los héroes de Malvinas siguen ahí, encallados en una plaza
peleando por una digna pensión o inclusión social real
pero no, ...ahí están y estarán
solo les brindan un reconocimiento doble discursivo de glorificación
y ellos además de dicho reconocimiento humano
necesitan una digna inclusión social
sino pareciese que les dijeran:
"se fueron un dos de abril y volvieron hechos medalla"
Canal siete los vio? ¿los verá ahora?
Claro pero... ¿y el fútbol?... ¡es más del pan y circo! que
nos tienen acostumbrados total, ...¡comemos pelotas!
Ojo una ley de radiodifusión real con una inserción populi verídica
que brinde empleo a desocupados, a estudiantes, a delegados barriales
para conversar sobre necesidades, educar, o lo que fuere, es muy necesario.
Pero no de esta manera, planteado como un berretín quinceañero de
una histérica peleando con unos patricios.
Es un tema bastante complejo como para ser tratado
Como una ley "jets boeing"
Entonces... todo esto... ¿no esconderá algo oscuro?...
Pienso mientras leo una frase de ustedes, en la facultad
que yo diría que más que frase es una axioma que dice
"ni monopolio privado ni público"






