Al ajuste y al FMI le hacemos frente

Con la unidad de
los trabajadores
y la izquierda

Fuera el régimen del FMI
Que la crisis la paguen los capitalistas

Las elecciones presidenciales de 2019 tendrán lugar en el marco de una crisis general, marcada por el fracaso del gobierno macrista. Otra vez, nuestro país carga con el peso de una impagable deuda externa y de un sometimiento colonial a los dictados del Fondo Monetario Internacional.

Otra vez, fruto de una inflación galopante combinada con una profunda recesión, se pulverizan los salarios, se acrecienta la pobreza y crece la desocupación. La crisis vuelve a colocar a la Argentina frente a una disyuntiva histórica: los grandes capitales, de un lado, y los trabajadores, del otro, deberán enfrentarse para definir quién liderará una salida a la crisis.

  • Trabajo, salario y jubilaciones

    Frente a la escalada contra el derecho al trabajo, planteamos la inmediata prohibición de los despidos, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, y la reapertura de las plantas clausuradas en los últimos años a cargo del Estado, bajo control obrero. Luchamos por un salario que cubra el costo de la canasta familiar, la indexación mensual y la reapertura de paritarias. Por recuperar el salario mínimo de referencia del complejo agroexportador. Defensa de las conquistas jubilatorias, no a la armonización. Por el 82% móvil.

  • Basta de depredación
    ambiental y laboral

    Frente a la precarización y las muertes obreras, luchamos por la defensa de las conquistas de los convenios colectivos, el control obrero de la producción y de las condiciones de seguridad e insalubridad en todas las plantas industriales. Por el pase a planta de todos los trabajadores precarios. Contra la labor depredadora de los contaminadores capitalistas, en la ciudad y en el campo, planteamos el control obrero y la apertura de todos los procesos industriales a la intervención de las organizaciones vecinales y ambientales.

  • Por el Aborto legal y la
    Separación de la Iglesia
    del Estado

    El Frente de Izquierda es la única fuerza que garantiza que sus representantes luchan por el derecho al aborto legal seguro y gratuito. Por la inclusión obligatoria de la ESI en todas las escuelas. Por la separación de la Iglesia del Estado. Basta de financiar al clero. Por Ni una Menos: Casas refugio y equipos interdisciplinarios bajo control de las organizaciones mujeres. Jardines infantiles y lactarios. Acceso a todas las ramas laborales y a todo el escalafón. Capacitación a cargo de las patronales, igual salario por igual trabajo.

  • Recuperar el complejo
    agroexportador en beneficio
    de los trabajadores

    Frente al derrumbe social, planteamos un impuesto extraordinario al conjunto del complejo sojero, para financiar un plan de urbanización integral de las barriadas y de infraestructura escolar, de formación e ingreso al trabajo para la juventud, controlado y dirigido por representantes electos. Para revertir el saqueo de la provincia, es necesaria la estatización de los puertos privados y de los casinos, que la riqueza de Santa Fe sea patrimonio social.

  • ¡Que irrumpa la clase obrera
    y que la crisis la paguen ellos!

    Para impulsar nuestras reivindicaciones fundamentales: Paro activo de 36 horas y plan de lucha. Por un Congreso de Bases de todos los sindicatos y centrales obreras, por un plan para derrotar el ajuste con la movilización política popular encabezada por los trabajadores.

  • Fuera el FMI, no al pago de la
    deuda. Por la unidad
    socialista de América Latina.

    No hay futuro para el país si continuamos con el saqueo del FMI. El Frente de Izquierda es la única fuerza que plantea el no al pago de la deuda externa y la ruptura con el Fondo. La nacionalización de la banca y el comercio exterior, como la forma de destinar el ahorro nacional a un plan de obras públicas y la reindustrialización de la provincia y el país. Fuera el imperialismo de América Latina. Vivan las luchas obreras, campesinas, indígenas y populares. Por gobiernos obreros. Por la unidad socialista de América Latina.

El "progresismo" ya perdió

Construyamos un polo
político de los trabajadores

La desintegración del Frente Progresista es imparable. Luego de haber perdido la gobernación, el Partido Socialista se desgarra entre el apoyo electoral al peronismo y al macrismo. Mientras en Capital Federal, Pino Solanas y Libres del Sur se integraron a la fórmula Fernández-Fernández; Roy Cortina, del PS, se pasó a las filas ¡del PRO! En Santa Fe todos ellos y Margarita Stolbizer van detrás de Consenso Federal. Llevan como candidato a presidente a Lavagna, el autor del negociado del canje de deuda externa y de vice al oligarca conservador Urtubey. Por si fuera poco, basan su campaña en la estructura del emblemático burócrata sindical pejotista y quemador de urnas Luis Barrionuevo.

Por su parte, Ciudad Futura no presenta candidaturas propias y va diluida en las filas del peronismo que va de CFK al torturador de niñas, el gobernador tucumano, Juan Manzur. Durante todo el macrismo estuvieron ausentes de las luchas de los trabajadores, anticipando su acuerdo con el pacto social que propone Alberto Fernández mientras las empresas remarcan y despiden sin esperar ningún acuerdo. La población progresista debe tomar nota de que todas las fuerzas que de una forma u otra integraron el frente popular que gobernó la provincia hasta ahora han fracasado en tanto alternativa real de los partidos tradicionales. La convocamos a construir una fuerza social y política independiente de los partidos del clero y de los capitalistas.

Macri ya fue.
El ajuste y el FMI se quedan

Cuando faltan pocos días para las elecciones generales, el resultado está ya cantado. Todas las encuestas coinciden en pronosticar una derrota del macrismo aún más grande que la sufrida en las Paso. La explicación de este resultado cantado es muy simple: la bancarrota económica que selló la suerte del macrismo pegó varios saltos después del 11 de agosto. Ante este cuadro de bancarrota económica generalizada, el macrismo decidió apelar como recurso desesperado a una campaña derechista, ganando protagonismo los Pichetto y Bullrich con sus promesas de más mano dura, ataque a los inmigrantes y rescate de los genocidas de la dictadura. El recurso de una campaña fascistizante no tendrá impacto electoral, pero sí podrá ser utilizada en un futuro por Alberto Fernández contra los trabajadores que se movilicen contra sus planes de ajuste.

Pacto social vs. Ecuador

Alberto Fernández busca crear las condiciones de pago de la deuda mediante un superávit, que sólo puede lograrse con nuevos ajustes que afecten a la población trabajadora, a las provincias y, desde ya, a los jubilados. El “modelo uruguayo” que proponen Fernández-Fernández-Massa de reestructuración de deuda se hizo en ese país llevando a cabo una reducción nominal de salarios, devaluación de la moneda nacional y la flexibilidad laboral para los trabajadores.

El ‘pacto social’ se ha convertido en la columna vertebral del futuro gobierno porque debe reunir los recursos políticos necesarios para aplicar un nuevo ajuste contra los trabajadores. La cuestión de una reforma laboral, convenio por convenio, será puesta en la mesa de ofrecimientos al FMI y a la UIA y el resto de la burguesía que la sigue exigiendo.. Es probable que Alberto Fernández utilice el ejemplo ecuatoriano para reclamar una votación más contundente que amplíe la capacidad de negociación con los acreedores. Pero la situación es la contraria: una mayor votación será usada para reforzar la capacidad de imposición del pacto social y de aislar las luchas que surjan contra él.

Votar a la izquierda

El voto al Frente de Izquierda-Unidad en este cuadro adquiere un significado concreto: es un voto en contra de los planes de guerra contra los trabajadores que se cocinan a miles de kilómetros del país, entre los técnicos del FMI, la banca acreedora y los enviados de Macri y de Alberto Fernández. Es un voto de rechazo al pacto social diseñado por la burocracia sindical y las patronales, para atenazar las luchas obreras. Es un voto por una salida anticapitalista y socialista, que parte de la ruptura con el FMI, el desconocimiento de la deuda, la nacionalización de la banca, del comercio exterior y los recursos naturales, la prohibición de los despidos y suspensiones, el reparto de las horas de trabajo, por un aumento de emergencia de salarios y jubilaciones y la reapertura de las paritarias. El voto al Frente de Izquierda-Unidad es un impulso a la acción independiente de la clase obrera y los explotados para derrotar a los gobiernos capitalistas y abrir el camino a un gobierno de los trabajadores. Sus diputados servirán a este objetivo.

Nuestras candidatas y candidatos

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