
El Día de Navidad de 1914, en el primer año de la Primera Guerra Mundial, soldados
alemanes, británicos y franceses desobedecieron a sus superiores y
confraternizaron con "el enemigo" a lo largo de dos tercios del frente
occidental. Las tropas alemanas pusieron árboles de Navidad fuera de las
trincheras con carteles: "Feliz Navidad", "Ustedes no tiran", "Nosotros no
tiramos". Miles de soldados se estrecharon las manos a través de la tierra de
nadie. Cantaron canciones navideñas, intercambiaron fotos de sus seres queridos,
compartieron raciones, jugaron al fútbol y hasta asaron algunos cerdos. Los
soldados abrazaron a los hombres a los que habían intentado matar pocas horas
antes. Acordaron advertirse unos a otros si los superiores los obligaban a disparar
las armas, y a disparar por encima de las cabezas (
newdemocracyworld.org).