21 de diciembre de 2017 | Por Julian Asiner, presidente de la FUBA

Josefina Mendoza debe renunciar

El movimiento estudiantil y la reforma previsional.

La lucha contra la reforma previsional dividió aguas en el movimiento estudiantil. Mientras adentro del Congreso, la presidenta de la Federación Universitaria Argentina y diputada de Cambiemos, Josefina Mendoza, votaba a favor del recorte a las jubilaciones y de la suba de la edad jubilatoria; afuera, miles de estudiantes movilizados junto a la FUBA eran reprimidos por la policía y la Gendarmería de Patricia Bullrich.

Josefina, festejada hace unas semanas como la “diputada más joven” de la Cámara, hizo honor a las palabras de Salvador Allende cuando denunció a los jóvenes que eran “jóvenes-viejos”, volcados al “arribismo social”. Su conducta –repudiada por todo el movimiento estudiantil– emuló la de sus mentores de la Franja Morada-UCR, que 16 años atrás redujeron un 13% las jubilaciones y salarios estatales de la mano de De la Rúa, Cavallo y Bullrich.

El voto positivo de Mendoza puso en crisis a la conducción de la FUA. Las agrupaciones de la Franja Morada de la UBA salieron a despegarse de forma vergonzosa, simulando no pertenecer a la misma corriente estudiantil. En su defensa, esgrimieron el voto negativo de Lousteau, que fue una coartada porque al mismo tiempo su presencia en la Cámara aseguró el quórum necesario para el tratamiento de la reforma macrista. Tampoco se privaron, en sintonía con Macri, de condenar la “violencia” de los manifestantes, por encima de la brutal represión policial. Pura hipocresía: los que posan de defensores de “la vida y la paz” son los que se fueron del gobierno asesinando a 39 personas. Los autores de la “teoría de los dos demonios” acompañan el coro de justificadores de la represión oficial.

La FUBA vertebró las columnas estudiantiles, bajo la iniciativa y dirección de la UJS-PO, para manifestar contra el robo a los jubilados que votó Josefina. Participaron centenares de estudiantes de la UBA, a los que se sumaron centros de estudiantes terciarios y del conurbano y la flamante Federación de la Universidad de las Artes (FUNA), que tuvo su bautismo de fuego. Más de mil pibas y pibes se bancaron los gases y balas de goma hasta el final. Horas más tarde, la juventud sería protagonista de los cacerolazos que sacudieron a los barrios porteños.

La política del Partido Obrero en el movimiento estudiantil fue promover la convocatoria de las federaciones y centros con el objetivo de ampliar la masividad de la movilización contra la confiscación a los jubilados. La Mella-Patria Grande, en cambio, el jueves 14 avisó una hora antes que no concurriría a la cita de la FUBA (que todavía co-presiden) para evitar “escaramuzas” con la policía. El lunes 18 directamente se encolumnaron detrás de la burocracia de CTERA. Los que se llenan la boca con la “unidad frente a Macri” dividieron y se fueron al mazo. El kirchnerismo, por su parte, tuvo una presencia deslucida en las columnas estudiantiles en ambas movilizaciones, consistente con la borrada del candidato a presidente Scioli a la hora de votar y el aval de los gobernadores del FpV al robo previsional. Quizás por eso el grito que dominó las jornadas fue el de “unidad de los trabajadores” y el “vamos a volver” no existió.

La lucha contra la reforma previsional expuso la enorme crisis de dirección que atraviesa al movimiento estudiantil. La UJS, en la presidencia de la FUBA, la FUNA y decenas de centros de estudiantes a lo largo y ancho del país, reclama la renuncia inmediata de Josefina Mendoza y la convocatoria a un Consejo Nacional de Centros, con mandato y abierto a todos los estudiantes, para votar un plan de lucha en oposición al plan de guerra oficial contra la juventud y los trabajadores. Llamamos a todas las agrupaciones a pronunciarse en este sentido. La lucha contra la ofensiva contra el derecho al estudio y al trabajo exige una dirección a la altura de las circunstancias.

Tags: jubilados, fuba, fua, congreso, reforma-previsional

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