10 de febrero de 2018 | Por Fede Casas

En Medicina de la UNLP, el ingreso restrictivo continúa

Colas para ingresar a cursar

La Facultad de Medicina de la UNLP, que ya no puede valerse del examen eliminatorio para limitar el ingreso, tomó la decisión de restringirlo de forma brutal igualmente.

Para ello, las autoridades pusieron a disposición de los 3200 ingresantes un curso de ingreso de tan solo 2 comisiones, que funcionan en turnos distintos de un aula para 350 personas (que, para colmo, no tiene ventilación y cuenta con un solo aire acondicionado).

El nivel de ataque al ingreso fue tal, que ni siquiera confeccionaron un listado de comisiones, por lo que desde muchas horas antes se formó una fila de cientos de estudiantes para poder ingresar al aula en alguno de los dos turnos.

Las autoridades de “Hoja de Roble”, que pretenden seguir favoreciendo sus negocios con la educación y la medicina privada, aluden “falta de espacio y de docentes”, lo cual fue desmentido por completo por el Centro de Estudiantes, que reclama por 5 turnos y división en comisiones de todos los ingresantes, además de la utilización del edificio de la Facultad que se encuentra vacío (el ingreso se está llevando adelante en un anexo). Todo esto fue puesto en práctica en años anteriores.

Por supuesto, este accionar no se trata de ninguna “improvisación” por parte de la Facultad, como denuncian funcionarios del Rectorado, sino de una acción consciente para reducir al máximo el ingreso de nuevos estudiantes.

Terminemos con las restricciones

La respuesta no se hizo esperar, y cientos de estudiantes se movilizaron y realizaron clases públicas reclamando su derecho a estudiar.

Sin embargo, la dirección del CECIMe (CEPA-PCR y La Mella-Patria Grande), una vez más deposita sus esperanzas en el Rectorado, celebrando como una gran victoria el compromiso de un funcionario de la UNLP de abrir el diálogo con las autoridades de Medicina. Esta política, que ha sido utilizada en cada movilización y conflicto de la Facultad en los últimos 15 años, siempre ha sido una traba para la conquista de los reclamos planteados, como lo demuestra el hecho de que, aún sin el examen eliminatorio, el limitacionismo no ha cesado.

En definitiva, la Hoja de Roble es la variante derechista de un mismo régimen universitario defensor de los negociados con la educación pública, que incluye a los radicales y peronistas que controlan el Rectorado y el resto de las Facultades.

La movilización que ya comenzó con los ingresantes, debe desarrollarse hasta que todos tengan garantizado su lugar en la Facultad. Para eso, también es necesario colocar al conjunto del movimiento estudiantil con esta pelea, que debe desarrollarse de forma independiente del gobierno y el conjunto de las autoridades.

Una derrota de la camarilla de Medicina en este punto, es también una derrota de la tentativa del gobierno, expresada por sus escribas en los medios de comunicación, de imponer cupos y una mayor privatización de la universidad pública.

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