7 de febrero de 2018 | Por Michael Savas-Matsas

“Disputa por el nombre” de Macedonia: la posición de los internacionalistas griegos

El EEK está profundamente involucrado en la lucha contra la ola de nacionalismo salvaje en Grecia, orquestado por la derecha, la extrema derecha, los nazis de la Aurora Dorada y los oscurantistas de la Iglesia griega, aprovechando las negociaciones entre los gobiernos de Alexis Tsipras y Zoran Zaev para resolver la infame "disputa por el nombre" en Macedonia, de acuerdo a las órdenes impulsadas de EE.UU., la OTAN y la UE.

Los imperialistas estadounidenses y la OTAN quieren explotar la posición subordinada del gobierno de Syriza –después de la capitulación de julio de 2015 y la introducción de un tercer y peor paquete de medidas de austeridad– para resolver la "disputa por el nombre", poner fin al veto post 2008 del Estado griego y abrir las puertas de la OTAN a la República de Macedonia, completando de esta manera el cerco de Rusia y el control del flujo de gas y petróleo de Medio Oriente y de los depósitos encontrados recientemente en el Mediterráneo oriental hacia Europa. Los imperialistas de la UE también quieren acelerar la solución a la "disputa por el nombre" entre Grecia y Macedonia para avanzar hacia la integración de los estados balcánicos occidentales de la antigua Yugoslavia y Albania en una UE ampliada hasta 2025, para superar las fuerzas centrífugas que ponen en peligro todo el proyecto de la UE.

Syriza y una gran parte de la clase dominante griega adhieren a estos planes imperialistas con la esperanza de lograr un papel hegemónico regional en los Balcanes (una política que condujo a una catástrofe en Anatolia en 1922).

Por otro lado, la burguesía griega trata, al mismo tiempo, de explotar la ira popular acumulada –que alcanza un punto de explosión después de 8 años de austeridad draconiana y de desilusión hacia todos los partidos parlamentarios– y la capitulación de Syriza, para convertir ese enojo en un frenesí nacionalista y derrocar, posiblemente, al gobierno desde la derecha, creando un polo de extrema derecha a la derecha de Nueva Democracia, como una posible alternativa a la crisis del gobierno burgués.

Las concentraciones masivas en Tesalonika el 21 de enero y en Atenas el 4 de febrero (con la participación de unas 200 a 300 mil personas), tuvieron oradores como el general Frankos Frangoulis, que terminó su discurso en Thessalonika al grito de "¡Larga vida al ejército! ¡Larga vida a las Fuerzas Especiales!"; y, en Atenas, el renegado de la izquierda, el ex compositor estalinista Theodorakis, que llama a una lucha "contra el fascismo de izquierda y los nacional-nihilistas" de carácter totalmente contrarrevolucionario.

La izquierda griega y la extrema izquierda también están en crisis. El KKE, a pesar de su retórica anti-OTAN, niega la existencia de una nación macedonia en la ex República Yugoslava y de una minoría macedonia en Grecia, y se opone tanto a los mítines nacionalistas como a las contramovilizaciones antinacionalistas.

LAE (Unidad Popular, ex-Syriza, nacionalistas de izquierda) declara como el principal enemigo "el expansionismo de Skopje". Antarsya, incluido el NAR, están paralizados. Los internacionalistas, en protesta, se separaron de DEA (que son partidarios de la ISO de los EE.UU., ahora una facción en LAE), pero también de NAR y otras organizaciones de izquierda, que permanecen paralizadas frente a la corriente nacionalista.

El EEK ha denunciado tanto la política gubernamental pro OTAN sobre Macedonia como así también el frenesí nacionalista y a los fascistas, que aprovechan la situación organizando pogroms contra izquierdistas y anarquistas y quemando casas ocupadas como "Libertatia" (¡una antigua casa de seguidores de Sabetai Tsvi!), en Thessalonika.

La policía, por supuesto, no sólo protege a las tropas de asalto de Aurora Dorada, sino que la propia policía antidisturbios ha atacado en Atenas la sede de NAR.

El gobierno está amenazado con la caída, dado que los socios de Syriza, los nacionalistas de extrema derecha de ANEL ("Griegos independientes") están en contra de cualquier solución de la disputa por el nombre que incluya el nombre 'Macedonia'. Existe una creciente polarización entre el nacionalismo y el internacionalismo dentro de la sociedad y dentro de la izquierda.

Nosotros participamos en las movilizaciones antinacionalistas y el EEK se convirtió en el centro de la concentración de fuerzas internacionalistas. Mañana [por el miércoles 7] organizaremos un acto público sobre Macedonia. Participarán también otras fuerzas internacionalistas. Los fascistas nos amenazan pero estamos más firmes que nunca.

Nos oponemos tanto al gobierno pro-OTAN y pro-UE de Syriza como a la movilización antigubernamental de las fuerzas nacionalistas, de derecha, de extrema derecha y abiertamente fascistas; defendemos el derecho a la autodeterminación del pueblo macedonio, incluido el derecho a elegir su propio nombre; llamamos a una ruptura con la OTAN y la UE, en la perspectiva de una Federación Socialista de los Balcanes y una unificación socialista de Europa.

Tags: macedonia, otan

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