16 de abril de 2018 | Por Jorge Altamira

Abajo el golpe, la militarización y el fascismo en Brasil ¡Abajo Temer!

Intervención de Jorge Altamira en el acto del Frente de Izquierda (PO-PTS) frente a la Embajada de Brasil, realizado el 13 de abril de 2018.

Compañeras y compañeros:

Pocas veces ha sido más oportuna la convocatoria de un acto. Mientras hoy estamos movilizados frente a la Embajada de Brasil, en la ciudad de Lima se está desarrollando una reunión de conspiradores internacionales contra los intereses fundamentales de los pueblos de América Latina, uno de cuyos propósitos fundamentales es defender al gobierno de ladrones de Brasil, de [Michel] Temer, y la injerencia y el golpismo de las Fuerzas Armadas de Brasil. Nuestro acto se hace en ese contexto, y es en ese contexto que debemos apreciar el carácter golpista de los acontecimientos en Brasil.

Lamentablemente, quienes no ven la naturaleza golpista de lo que ocurre en Brasil, tampoco son capaces de ver el contexto conjunto de América Latina. Una política internacional, obrera y socialista, no puede desarrollarse sin esta caracterización de orden general. ¿Quién está en Lima?

Bueno, [Donald] Trump decidió no ir. Y Trump decidió no ir por una razón que nos debe movilizar de aquí en más con más energía: Porque está preparando un violentísimo ataque militar, con Theresa May -la que gobierna Gran Bretaña-, y [Emmanuel] Macron -el presidente combatido por los estudiantes, por los jubilados, por los trabajadores de Air France, y por los ferroviarios, de Francia-; preparan un golpe militar de una envergadura colosal en el Medio Oriente. Es indudable que esto condiciona la política mundial.

¿Qué están discutiendo? Lean los diarios de hoy: No quieren repetir el ataque militar "toco y me voy". No les alcanzan 60 misiles y 500 muertos. Creen que con eso se repiten. Entonces se proponen ir más lejos, y en esa amenaza los rusos han contestado que piensan derribar cada uno de los aviones que envíe Estados Unidos, o este bloque, con sus misiles antiaéreos. Estamos discutiendo una política belicista, militar, que condiciona toda la política mundial del imperialismo. Y por eso no está en Lima, donde va su vice-presidente para discutir con Mauricio Macri cómo implementar el bloqueo económico y el embargo económico a Venezuela, para provocar en Venezuela, alternativamente, o un Golpe de Estado, o una intervención militar.

Si no, ¿qué sentido tiene la Cuarta Flota en América Latina? ¿Qué sentido tienen las bases norteamericanas en Amazonas? ¿Qué sentido tiene la propuesta de instalar una base militar en la triple frontera? ¿Qué sentido tienen los operativos conjuntos de las Fuerzas Armadas de los distintos países? ¿Qué sentido tiene el muro entre Estados Unidos y México? ¿Qué sentido tienen las matanzas fenomenales que ocurren en México, si no responden a esta política general?

Los diarios argentinos de hoy no señalan que Estados Unidos apoya a Macri por un problema comercial, por la venta de un producto, por la entrega de petróleo: los diarios argentinos de hoy señalan claramente que Macri es apoyado como parte de una política de seguridad continental. Por eso Macri hoy está planteando en Lima el embargo a Venezuela. Y eventualmente una intervención militar o un Golpe de Estado contra Venezuela.

Estamos ante un golpismo continental. Frente a la caducidad completa de estas democracias ficticias, al servicio del capital extranjero, que raramente logran mantenerse y van viviendo de crisis en crisis.

No es moco de pavo que el Comandante en Jefe del Ejército de Brasil, el día que se tiene que reunir el Supremo Tribunal de Justicia para decidir si Lula [da Silva] va preso o no, twittee, como amenaza a ese Tribunal, que lo tiene que meter preso. Y hay gente que dice que no hay golpismo en Brasil. Lo que nosotros decimos es que lo que no hay son Golpes Parlamentarios o Judiciales. Porque no hay un Parlamento, y no hay una Justicia, capaz de dar un Golpe si primero no tiene la venia de las Fuerzas Armadas. Fujimori disolvió el Parlamento. El Parlamento brasileño disolvió a Dilma [Rousseff]. ¿Por qué Dilma no cerró el Parlamento, y el Parlamento la volteó? Porque el Parlamento contaba con el apoyo de las Fuerzas Armadas. Es un golpismo muy claro. ¿Cómo 'no hay golpismo', si una de las principales ciudades de Brasil está intervenida militarmente? Y una de nuestras combatientes en ese país, la compañera [Marielle] Franco, fue asesinada al servicio del respaldo de esa intervención militar. ¿Dónde aprendieron los brasileños a militarizar Río de Janeiro?, ¿dónde lo aprendieron? ¡Lo aprendieron en Haití!, cuando fue enviado el Ejército de Lula y Cristina Kirchner al servicio del imperialismo norteamericano para derrocar al presidente [Jean-Bertrand] Aristide, y para detener la rebelión popular en Haití.

Ahí fueron a hacer política de represión interior, control de lucha en las ciudades, y ahora lo aplican en Río de Janeiro. El Ejército tiene acordonados los barrios ricos de Río de Janeiro para que no entren los trabajadores y la gente de las favelas, y manda a la Policía Militar a controlar las favelas. La Policía Militar que mató a Marielle [Franco]. Estamos claramente en una política golpista. Con una diferencia: que el Golpe no es contra Temer. Temer es el golpismo. Hay compañeros del Frente de Izquierda que levantan la consigna 'Fuera Temer', pero dicen que no hay Golpe. ¡Pero Temer es un producto del Golpe! ¡Temer se mantiene por el Golpe! Temer se mantiene por el encarcelamiento de Lula. Temer se mantiene por la intervención en Río de Janeiro. Acá lo que tenemos es un gobierno golpista. Un gobierno que no podría sobrevivir un instante si no es con este apoyo.

Obviamente, compañeros, con un gobierno Lula-Temer, Dilma-Temer, el Frente de Izquierda nunca apoyó ni podría apoyar al lulismo. Y no lo apoya ahora. El Chipi [Christian Castillo] denunció muy bien todos los frenos a huelgas y luchas que se ejecutaron en Brasil por parte del PT [Partido dos Trabalhadores]. Denunciaron el Golpe contra Dilma: Cuando uno denuncia un Golpe tiene que llamar a una huelga contra el Golpe. No llamaron a una huelga contra el Golpe. Denuncian la política de Temer. Pero no hacen una huelga contra la política de Temer. Han estado negociando la sobrevivencia política de Lula todo el tiempo. La negociaron el mismo día que derrocaron a Dilma Rousseff, que conservó sus derechos políticos en una forma ilegal. Fue negociada por Lula en el Congreso brasileño. No los apoyamos. Pero por sobre todas las cosas nos ponemos a la cabeza de esta lucha.

Y es una lucha de alcance continental, y es una lucha de alcance internacional: No podemos desligar la militarización de América Latina de una política mundial, que como consecuencia de la crisis capitalista se militariza en el mundo entero. En el mundo entero. Otra observación, para quienes dicen que no hay Golpe. "No intervienen los militares", "hacen lo que de costumbre"... Estas represiones, estos encarcelamientos, esta intervención militar: es apoyada por un movimiento fascista en Brasil. Si no es el Golpe luchemos contra el fascismo. Un fascismo que tiene su historia en Brasil, en el pasado. Que está representado por un hombre que es un agente directo, un militar que es un agente directo de las Fuerzas Armadas.¿No vamos a decir 'no al fascismo'?

¿No vamos a proponer un frente único obrero para aplastar a las bandas de [Jair Messias] Bolsonaro que tirotean los ómnibus en los que se trasladan distintos militantes para hacer sus actividades políticas? Tenemos un Golpe y tenemos un embrión, o una farsa, de fascismo -porque históricamente el fascismo en Brasil ha sido y será toda la vida una farsa: pero no por eso vamos a dejar de combatirlo. La derrota del Golpe, por parte de la clase obrera; la derrota del fascismo, a manos de la clase obrera; es una victoria del proceso revolucionario; ayuda a los trabajadores franceses, ayuda a los trabajadores alemanes, ayuda a los trabajadores de todos los países. Todo progreso conquistado por medio de la lucha de clases y de la independencia política es una victoria del proletariado mundial.

Entonces, hago un llamamiento. Un llamamiento que fue discutido en una Conferencia Internacional muy intensa que tuvimos las últimas semanas. Tenemos la obligación de llamar a una Conferencia Internacional de la izquierda obrera y socialista que quiere luchar contra el Golpe, que quiere luchar contra Temer, que quiere luchar por la independencia de la clase obrera y la unión socialista de América Latina. Estamos obligados a hacer esa convocatoria. Estamos obligados a hacer esa convocatoria porque la izquierda en Brasil ha firmado un acuerdo político con la burguesía, representada por Ciro Gomes, un hombre del gran capital, ex-gobernador de Ceará. ¿Esa es la izquierda que nos va a representar a nosotros?

Hay que llamar a romper con una izquierda que hace un frente de colaboración de clases en una lucha tan decisiva. Nosotros pertenecemos a una corriente mundial, histórica, que advirtió en más de una oportunidad que cuando las crisis se ponen más duras y más intensas hay que tener cuidado con ese rostro mentiroso del 'frente popular' que con el argumento de "la democracia" busca salvar la conciliación de clases en un momento en que la conciliación de clases ya no tiene salvación. ¿Y nuestra respuesta cuál tiene que ser? Una Conferencia Internacional. ¿Para discutir, para charlar? No. Para elaborar un plan de acción. Como el que en Argentina tiene el Frente de Izquierda, en todas las oportunidades decisivas. Y lo ha logrado porque es independiente políticamente de la burguesía, y podrá avanzar en la medida en que se mantenga en tal condición. Abajo Temer. Abajo Macri. Abajo los represores. Abajo Trump. Abajo el imperialismo.

Viva la clase obrera internacional. 

Gracias, compañeros.

Tags: lula-da-silva, jorge-altamira, embajada-brasil

Sobre el Autor

Jorge Altamira

Compartir

Comentarios

@2018 - Prensa Obrera