La Revolución Rusa en el siglo XXI

La Revolución Rusa en el siglo XXI

En el curso de 2007, cuando se cumplía el 90 aniversario de la Revolución Rusa, un equipo de militantes repasó su desarrollo, semana a semana, en las páginas de Prensa Obrera, el semanario del Partido Obrero. El propósito no era solamente llevar a cabo un trabajo de divulgación para el conocimiento de los trabajadores y de las nuevas generaciones, sino, en forma simultánea, retomar el examen de la Revolución Rusa a la luz de las polémicas que tuvieron lugar en los últimos años. Por eso figuran en este estudio, en forma prominente, los temas del papel de las masas y del partido, del programa, con especial énfasis en la elaboración del planteo de la dictadura del proletariado y, finalmente, la cuestión de si, más precisamente, la Revolución de Octubre inició un periodo histórico nuevo en la lucha del proletariado por su emancipación del capital. Por este motivo, la recopilación de estos estudios que van siguiendo el desarrollo de la Revolución Rusa ‘en tiempo real', lleva por título La Revolución Rusa en el Siglo XXI. No es un manual que sistematiza acontecimientos pasados sino un análisis a la luz de los problemas del futuro.

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Si la Revolución de Octubre se convierte en un evento de alcance universal es como consecuencia de la crisis mundial del capitalismo que se manifiesta en la guerra de 1914-18. Este condicionamiento histórico diferencia a la Revolución Rusa de la Comuna de París -que es el punto de partida del proceso capitalista que culminará con la guerra mundial. Para privarle su vigencia a la época de revoluciones que inaugura el Octubre ruso, es necesario, antes, declarar caducas las condiciones históricas que le dieron lugar: la agonía del capitalismo, el inicio de la transición histórica entre el capitalismo y el socialismo. Detrás de la afirmación de la caducidad de Octubre está el planteo de que el capitalismo ha ganado una nueva oportunidad histórica de duración impredecible. En una palabra, no se discute sobre Octubre sino sobre el capitalismo. Esto explica que a la inmensa mayoría del tilingaje izquierdista internacional se le haya escapado la inminencia del derrumbe capitalista que estamos viviendo, y que aun luego de su estallido siga previendo que se reciclará en una nueva onda de algún tipo. Ahora bien, toda teoría revolucionaria tiene su punto de partida en la tendencia del régimen explotador existente al estallido de sus contradicciones y a la disolución de las relaciones sociales como consecuencia de su propio desarrollo. Fue precisamente el punto que Lenin levantó contra Kautsky en 1916 al defender las resoluciones de la Segunda Internacional que afirmaban que la guerra mundial crearía situaciones revolucionarias. La revolución emerge del estallido del capital, por un lado, y, por el otro, del largo periodo de resistencia de los trabajadores contra esa explotación. Allí donde esta resistencia ha sido más manifiesta y creciente, las situaciones revolucionarias emergerán más rápidamente, por ejemplo en América Latina y en algunas naciones de Asia. La incógnita más apasionante es la fuerza histórica que pueda evocar entre los trabajadores de China, Rusia y Vietnam.

El libro que el lector tiene en sus manos es, como se puede ver, una mirada hacia adelante.

 

Autores: Jorge Altamira, Pablo Rieznik, Luis Oviedo, Lucas Poy, Daniel Duarte, Pablo Rabey

Contenido
Introducción: Sobre la actualidad de la revolución de octubre

Primera parte: La guerra y la revolución

Segunda parte: Febrero y el doble poder

Tercera parte: El fantasma de Octubre

Cuarta parte: El arte de la insurrección I. Las Jornadas de julio

Quinta parte: Parlamentarismo y revolución

Sexta parte: El arte de la insurrección II. El asalto del poder

Séptima parte: El proletariado en el gobierno