El miércoles 14 de mayo el compañero Gaspar Polverino firmó su ingreso como trabajador municipal del distrito de Almirante Brown, para realizar tareas en el área de salud.
Se trata de la victoria de una organización y de una victoria personal.
La tenacidad y el empeño puestos por los compañeros de Apel, el equipo técnico central del Polo Obrero y el comité regional de nuestro partido, obligó al municipio a poner en práctica la ley 10.592, que incorpora un 4% de discapacitados en el Estado. Convertimos en realidad una letra muerta.
Es la primera vez en la historia del distrito que se incorpora un trabajador por esta ley.
El cauce abierto por este paso nos retempla para continuar reclamando por el derecho a la accesibilidad en el transporte (otra ley que no se cumple), el aumento de los miserables 400 pesos de las pensiones por discapacidad y la aplicación plena de la ley 10592, de empleabilidad para todos los discapacitados.
Por otro lado, se trata de una victoria descomunal de Gaspar, personal y política, pues enfrentó con coraje la adversidad y se movilizó con sus compañeros por una salida colectiva. Los trabajadores de la municipalidad de Almirante Brown han ganado a un gran activista.
A los amigos y familiares de Gaspar les decimos: sigamos, que se puede.









