Sin haber entrado aún en funciones, la "nueva" policía porteña se ha revelado como un nido de espías, represores y conspiradores.
Las últimas investigaciones judiciales, y el propio ministro Montenegro, acaban de reconocer que el espía Ciro James estaba por ingresar a la "nueva" policía metropolitana, por recomendación del represor Fino Palacios. Las revelaciones no dejan dudas: la "nueva" policía es una amenaza a las libertades y al derecho de organización de todo el pueblo de la Ciudad. Debe ser disuelta. Los ministros implicados en las denuncias de espionaje deben renunciar.
Hoy, a partir de las 15 horas, el Partido Obrero de la Ciudad realizará una radio abierta frente a la Legislatura porteña, donde está citado a interpelación el ministro Montenegro.





