POONLINE 5 12/2/2009 No al genocidio en Gaza

“La posesión de la bomba atómica es lo que permite a Israel aplicar el apartheid sin temor”

Habla Mordechai Vanunu, el ingeniero que denunció el arsenal nuclear de Israel

En 1986, Mordechai Vanunu, ingeniero en el centro de Dimona, reveló al británico "Sunday Times" la existencia del programa nuclear militar israelí. Secuestrado en Italia por los servicios secretos israelíes, fue juzgado a puertas cerradas y encarcelado durante 18 años. Aunque aún tiene prohibido todo contacto con la prensa, Mordechai Vanunu respondió en octubre de 2005 a Silvia Cattori en una entrevista para la Red Voltaire. Publicamos a continuación extractos de esa entrevista.

-¿Cuál era su trabajo en Israel, antes de que los agentes del Mossad lo secuestraran en Roma, en octubre de 1986?

-Hacía 19 años que trabajaba en el centro de investigaciones sobre armamentos de Dimona, en la región de Beer Sheva. Justo antes de dejar aquel trabajo, en 1986, había fotografiado el interior de la fábrica para mostrar al mundo que Israel escondía un secreto nuclear. Mi trabajo en Dimona consistía en producir elementos radioactivos para la fabricación de bombas atómicas. Conocía con exactitud las cantidades de materia fisible que se producían, los elementos utilizados y el tipo de bombas que se estaba fabricando.

-¿No representaba un riesgo muy grande para usted el hecho de revelar al mundo que su propio país tenía el arma nuclear?

-Si decidí hacerlo fue porque las autoridades israelíes estaban mintiendo. Repetían constantemente que los responsables políticos israelíes no tenían la más mínima intención de dotarse de armas nucleares. Pero, en realidad, estaban produciendo cantidades de substancias radioactivas que solamente podían servir para ese fin: la fabricación de armas nucleares. Y eran cantidades importantes. Yo calculé que en aquella época, ¡en 1986!, disponían ya de más de 200 bombas atómicas. También habían empezado a fabricar bombas de hidrógeno, muy poderosas. Así que decidí revelar al mundo lo que ellos tramaban en el mayor secreto. Además, también quería impedir que los israelíes utilizaran bombas atómicas, quería evitar una guerra nuclear en el Medio Oriente. (...) Israel, como poseedor de armas extremadamente poderosas (...) ya no tenía por qué temer una amenaza palestina, o incluso árabe, ya que poseía todo el armamento necesario para sobrevivir.

-¿En qué condiciones fue juzgado y encarcelado?

-El juicio se mantuvo en el secreto más absoluto. Yo estaba solo, con mi abogado. Fui condenado por espionaje y alta traición. Las autoridades se vengaron de mí manteniéndome incomunicado durante todo el proceso del juicio. No autorizaban a nadie a venir a verme ni a hablarme y me prohibían hablar con la prensa. Esta última publicó mucha desinformación sobre mi persona. El gobierno israelí utilizó todo su poder mediático para lavarle el cerebro a la opinión pública. Y también para lavarle el cerebro a los jueces, tanto que los convencieron de que había que meterme en la cárcel. Así que el juicio se desarrolló en secreto y la prensa no tuvo acceso a la verdad, no pudo oírme. La gente estaba convencida de que yo era un traidor, un espía, un criminal. No hubo ni un átomo de justicia en aquel juicio. Pero el juicio no fue lo único. Lo más cruel fue el aislamiento dentro de la propia cárcel. No me castigaron solamente encarcelándome sino también manteniéndome totalmente incomunicado, espiándome permanentemente, mediante malos tratos particularmente viciosos y crueles. Trataron de hacer que yo me desesperara, que me arrepintiera de lo que había hecho. Me mantuvieron incomunicado durante 18 años, con 11 años y medio de aislamiento total. El primer año pusieron cámaras en mi celda. ¡Me dejaron la luz encendida durante tres años seguidos! Sus espías me golpeaban constantemente, me impedían dormir. Fui sometido a un tratamiento bárbaro. Trataron de someterme. Mi objetivo era sobrevivir. ¡Y lo logré!...

-En abril de 2004, las cadenas televisivas mostraron su salida de prisión. Fue entonces que el mundo supo lo que le había ocurrido. Usted apareció ante las cámaras feliz, decidido, combativo, era todo lo contrario a un hombre sometido...

-Salir de prisión, hablarle al mundo, festejar aquello... después de 18 años de cautiverio, de prohibición de todo... fue un gran momento...

-¿Cuál es el mayor obstáculo al que se enfrenta actualmente?

-Me han prohibido salir de Israel. Me sacaron de la cárcel, pero aquí, en Israel, estoy en una gran prisión. Quisiera irme de este país, disfrutar la libertad en el ancho mundo. Estoy cansado del poder israelí. El ejército puede venir a arrestarme en cualquier momento, a castigarme. Siento que estoy a su merced. Me gustaría vivir lejos, muy lejos de aquí...

-¿Cuál es su opinión sobre el Tratado de No Proliferación Nuclear sabiendo que en el caso de Israel se tolera la "ambigüedad nuclear" mientras que se mantiene bajo presión a Irán, aún cuando este último país se somete a las inspecciones?

-Todos los países deberían estar abiertos a las inspecciones internacionales y decir la verdad sobre lo que están haciendo, secretamente, en todas las instalaciones nucleares que poseen. Israel no ha firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear. Cerca de 180 países lo han hecho, entre ellos todos los países árabes. Egipto, Siria, Líbano, Irak, Jordania... todos los vecinos de Israel han abierto sus fronteras a las inspecciones del OIEA. Israel es el peor ejemplo. Es el único país que se ha negado a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear. Estados Unidos y Europa deberían empezar por ocuparse del caso de Israel. Israel debe ser tratado como cualquier otro país. Tenemos que acabar con la hipocresía y obligar a Israel a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear. Hay que imponerle a Israel el libre acceso de los inspectores del OIEA al centro de Dimona.

-Irán, que cumple con sus obligaciones y acepta las inspecciones de la ONU, se encuentra sin embargo bajo la amenaza de ser sancionado. Pero no se hace nada con Israel, que posee el arma nuclear y rechaza toda inspección del OIEA. ¿Por qué esa política de "doble rasero", no sólo por parte de Estados Unidos sino también de Europa?

-...y es incluso peor de lo que usted me dice. No sólo nadie toma medidas con Israel sino que incluso se ayuda a ese país secretamente. Hay una cooperación secreta entre Israel y Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Esos países han decido aportar su contribución al poderío nuclear de Israel porque quieren que este último esté a sus órdenes, como país colonialista que garantiza el control del Medio Oriente, lo cual les permite apoderarse de las ganancias del petróleo y mantener a los árabes sumidos en el subdesarrollo y los conflictos fratricidas. Esa es la principal razón de esa cooperación.

-¿No constituye Irán una amenaza, como afirman Israel y Estados Unidos?

-Estando bajo el control del OIEA, Irán no representa ningún peligro. Los expertos occidentales conocen perfectamente la naturaleza del programa nuclear iraní, contrariamente a lo que sucede con Israel, que no deja entrar a nadie en sus instalaciones nucleares. (...)

-¿Qué Estados cooperaron con Israel?

-Israel ayudó a Francia y Gran Bretaña en su campaña contra Egipto, en 1956. Después de la operación de Suez, Francia y Gran Bretaña empezaron a cooperar con el programa nuclear israelí, como forma de agradecer a Israel el apoyo que les había prestado durante aquella guerra.

-¿Sudáfrica no ayudó a Israel hasta 1991?

-Fue efectivamente en Sudáfrica, en el desierto, que Israel realizó sus ensayos nucleares...

-En los años 50, Israel disponía ya de un armamento considerable. ¿Qué razón tenía entonces para dotarse del arma nuclear?

-Un país tan pequeño como Israel no tiene ninguna razón válida para poseer una cantidad tan enorme de armas atómicas. Es como si a Israel se le hubiera subido a la cabeza su propio programa de armamento nuclear. ¡Es imposible utilizar un arma atómica en la región! Si se utilizara una bomba atómica contra Siria, Egipto o Jordania, los efectos radioactivos también harían la vida imposible en Israel. Cualquier bomba causaría daños en el propio Israel. (...)

-¿Por qué Israel lo sigue persiguiendo?

-¡Lo que yo hice es muy perjudicial para todas las actitudes políticas israelíes! Los israelíes se vieron obligados a cambiar sus planes. La política nuclear secreta de Israel es obra de Shimon Peres. ¡Y resulta que aquella política consistente en la fabricación clandestina de armas atómicas se derrumbó! Debido a aquella revelación, Israel tuvo que cambiar de rumbo, trazar nuevos planes y lo que hoy vemos es la consecuencia de mis revelaciones. Tuvieron que inventar otros tipos de armas. Actualmente están construyendo su muro, sus puntos de control, sus colonias y se las arreglaron para hacer a la sociedad judía más religiosa, más nacionalista y más racista en vez de tomar otro camino, en vez de entender que la única solución es la paz, en vez de reconocer que los palestinos tienen los mismos derechos y poner fin al conflicto. Israel no quiere terminar el conflicto. ¡Lo que quiere Israel es seguir construyendo su muro y sus colonias!

Como ser humano, hice algo por la seguridad y el respeto de la humanidad. Todos los países están obligados a respetarnos, ¡a todos!, como seres humanos, sea cual sea nuestra religión, seamos judíos, cristianos, musulmanes, budistas... Israel tiene un gran problema: es un país que no respeta a los seres humanos. El resultado es devastador para la imagen de Israel. El Estado de Israel no es para nada una democracia. El Estado judío es racista. El mundo debería saber que Israel practica una política de apartheid. Si usted es judío, tiene derecho a ir donde quiera y a hacer lo que le parezca. Si no es judío, no tiene ningún derecho. Ese racismo es el verdadero problema que Israel enfrenta. Israel es totalmente incapaz de demostrar ser una democracia. Nadie puede aceptar a ese Estado racista. Ni Estados Unidos, ni los países de Europa. En último caso podrían aceptar las armas nucleares israelíes... pero ¿cómo podrían justificar ese Estado de apartheid fascista?

-Parece que usted se niega a reconocer la legitimidad de ese Estado

-Por supuesto. Eso fue lo que dije cuando salí de la cárcel: no debemos aceptar este Estado judío. El Estado judío de Israel es lo contrario de la democracia. Necesitamos un Estado para todos sus ciudadanos, independientemente de las creencias religiosas de éstos. La solución es un Estado único, para todos sus habitantes de todas las religiones, como sucede en democracias como Francia o Suiza, y no sólo un Estado para los judíos. Un Estado judío no tiene absolutamente ninguna razón de existir. Los judíos no necesitan un régimen fundamentalista como el que reina en Irán. La gente necesita una verdadera democracia, que respete a los seres humanos. Hoy tenemos, en la región del Medio Oriente, dos Estados fundamentalistas: Irán e Israel. ¡Pero, en materia de fundamentalismo Israel está mucho más adelantado que el propio Irán!

-¿Para usted, Israel es entonces una amenaza más grave que Irán?

-Claro que sí. ¡Todos sabemos lo que los israelíes están haciendo sufrir al pueblo palestino desde hace más de 50 años! Ya es hora de que el mundo se acuerde y se preocupe del holocausto palestino. ¡Los palestinos han sufrido mucho, y desde hace mucho tiempo, por culpa de toda esa opresión! Los judíos no los respetan en lo absoluto, ni siquiera los consideran seres humanos. No les reconocen ningún derecho y siguen persiguiéndolos, siguen poniendo en peligro la vida actual de los palestinos y, por consiguiente, su propio futuro también.

Suiza debería condenar muy claramente y en voz alta la política racista de Israel, o sea todas las violaciones de los derechos de los palestinos, ya sean musulmanes o cristianos. Todos los países deben exigirle al gobierno israelí que respete a los no judíos, como seres humanos. De hecho, yo no tengo derecho a hablar con usted, no estoy autorizado a hablar con extranjeros. Si me expreso a pesar de la prohibición, lo hago por mi cuenta y riesgo. Israel usó las indemnizaciones del holocausto para fabricar armas, para destruir casas y bienes palestinos. (...)