“La dictadura democrático-revolucionaria del proletariado y el campesinado ya ha sido realizada (en cierta forma y hasta cierto punto) plasmada en el Soviet de diputados obreros y soldados. Ahí la tienen ustedes ya plasmada por la vida. Esta fórmula ha envejecido ya. La vida la ha sacado del reino de las fórmulas al reino de la realidad, la ha revestido de carne y hueso, la ha concretado y con ello le ha dado una forma nueva. En la orden del día hay ya una tarea distinta, nueva: la escisión entre los elementos proletarios en el seno de esta dictadura... y los elementos propietarios o pequeño burgueses (partidarios del apoyo a la burguesía y al gobierno burgués). Quien en el momento actual sólo habla de ‘dictadura democrático-revolucionaria del proletariado y el campesinado’ va a la zaga de la vida, se ha pasado prácticamente... a la pequeña burguesía y está en contra de la lucha de clases proletaria, por lo que debe ser entregado al archivo de las rarezas ‘bolcheviques’ prerrevolucionarias (puede llamársele: archivo de ‘viejos bolcheviques’).”






