PO 965 29/9/2006 Correo de lectores

¿La cabra tira al monte?

El comentario de Cristian Rath sobre el último libro de Gregorio Flores, quien ahora reivindica todo el accionar del PRT, me llevó a interrogarme si es el mismo, que en su libro anterior confesaba que “por esos momentos, yo no tenía la más remota idea de que el FAS intentaba ser un frente popular y muchísimo menos que los frentes populares eran contrarios a la lucha de clases. Es más, dentro de esa confusión que tenía en mi cabeza, defendía con vehemencia la idea del pluralismo político y adhería fervientemente a la necesidad de unir a todo el 'campo popular', sin preocuparme por el programa ni quién debía dirigir el frente. Evidentemente, tenía una tremenda limitación”.

Repasé de inmediato “Sitrac-Sitram: La lucha del clasismo contra la burocracia sindical”, que Gregorio Flores publicara en abril de 2004.

En el subtítulo “El 19 y 20 de diciembre de 2001" afirma: “Aquí se ha iniciado una nueva etapa política y una de las características es que asistimos al derrumbe del peronismo como conglomerado de las mayorías nacionales, y ni qué hablar del hundimiento del centenario Partido Radical. Falta ver todavía si las huelgas y movilizaciones se transforman en una maduración y un avance en el nivel de conciencia”.

“Tengo el más absoluto convencimiento de que esto va a ser así, y con esto no estoy haciendo futurología. Nada de eso. He asistido en algunas movilizaciones y actos del Bloque Piquetero Nacional y no me queda ninguna duda de que allí, en el Bloque Piquetero, está la continuidad de riquísimas experiencias, como las del Cordobazo y las experiencias clasistas, como las de Sitrac. Pero a diferencia de aquellas experiencias en el Bloque Piquetero, donde está el Polo Obrero, hay un núcleo clasista que está formado y orientado por un partido, el Partido Obrero” (pág. 92 y 93).

Y de seguido “lamento profundamente no haberme dado cuenta cuando estuve en la actividad sindical, de haber llamado a los trabajadores a construir su partido” (pág. 93).

Y remata su libro: “Si en verdad se quiere terminar con los ciclos de frustraciones a los que hemos sido arrastrados por las dictaduras militares y los gobiernos constitucionales, hay que construir una alternativa independiente. En esa perspectiva se orienta el Partido Obrero” (pág. 207).

Como señala Rath, últimamente ciertos sectores están en la tarea de “revalorar” el accionar del PRT.

Con motivo de la proyección de la película de Raymundo Gleyzer, el Partido Comunista fue anfitrión de una significativa reunión, con la coordinación de Herman Schiller y con la presencia de Eduardo Soares y Roberto Perdía, integrantes de Montoneros; de Daniel De Santis y Enrique Gorriarán Merlo, del PRT-ERP y de Patricio Echegaray, secretario general del Partido Comunista de la Argentina.

Daniel De Santis, miembro del PRT-ERP, ponderó el valor histórico de la reunión, porque "en esta mesa estamos representados compañeros de tres (¿los tres?) de las organizaciones que tuvimos la máxima responsabilidad de la lucha revolucionaria de los años setenta y que no logramos consumar la herramienta fundamental para el período, que fue la unidad del movimiento obrero, popular y revolucionario".

"Hoy sigue habiendo tres líneas para enfrentar a la burguesía, a los monopolios y al imperialismo. No hay muchas alternativas: hacemos un frente de izquierda o encaramos un frente democrático, popular, consecuentemente antiimperialista, que es mi posición, o nos sumamos al proyecto oficial", afirmó De Santis.

Reléase las tres alternativas que postula De Santis para enfrentar a la burguesía:

Un frente de izquierda desechable porque seguramente tendría que enfrentarse al sectario Partido Obrero, un frente popular, eso sí, consecuentemente antiimperialista que es su preferido y aunque parezca extraño habría una tercera alternativa: sumarse la proyecto oficial. ¿Qué tal?

¿A esta alternativa se quiere sumar ahora Gregorio Flores?

¿Tira la cabra al monte?

Hector Telmo