PO 965 29/9/2006 Mujer

28 DE SEPTIEMBRE

Derecho al aborto

POR UNA JORNADA DE LUCHA INDEPENDIENTE

Mientras el gobierno nacional hace gala de ser defensor de los derechos humanos, más de 500.000 mujeres abortan al año, 70.000 son hospitalizadas y alrededor de 500 mueren en los hospitales públicos. Los casos de La Plata y Mendoza han demostrado también el fracaso de la despenalización parcial que lleva a todo tipo de maniobras por parte de la Iglesia y el Poder Judicial.

Claramente la despenalización del aborto se ha convertido en una reivindicación de vida o muerte.

Dos marchas, dos políticas

Este 28 de septiembre nos encontramos con dos convocatorias distintas. Un sector, que se agrupa en la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto, concentra en el Ministerio de Salud. El otro sector, el que agrupa a la mayoría de la izquierda, organizaciones sociales, piqueteras y de lucha, concentra en la Plaza de Mayo. Las primeras, encabezadas por las mujeres dirigentes de la CTA, Barrios de Pie y funcionarias kirchneristas, apoyan la política del gobierno. En este bloque se incluye la CCC-PCR. Las que concentramos en Plaza de Mayo creemos que hay que enfrentar la política capituladora del gobierno nacional frente a la Iglesia. La izquierda y las organizaciones sociales combativas fueron hasta al final a plantear una jornada unitaria que refleje las diversas posiciones. Propusimos concentrar en lugares distintos pero confluyendo en Congreso para terminar con una radio abierta que exprese las diversas ideas y reclamos. La CTA, Barrios de Pie y las funcionarias kirchneristas fueron también hasta el final pero para romper, sencillamente por el temor a que se convierta en una masiva manifestación contra el gobierno.

Las consignas de las dos convocatorias también se diferencian notoriamente. Las que concentramos en Plaza de Mayo colocamos la denuncia al gobierno y la Iglesia como los principales responsables y exigimos la inmediata despenalización lisa y llena del aborto. Las que concentran en el Ministerio de Salud, un lugar que no ha sido elegido por casualidad, piden que se reglamente el Artículo 86, lo que ya demostró ser un fracaso y van más a fondo, piden que se penalice a los médicos que no quieran realizar el aborto en esos casos. Lo que parece un reclamo para impedir la muerte de mujeres por abortos clandestinos, descarga la responsabilidad sobre los médicos.

Hacia el próximo Encuentro de Mujeres

Ya el Plenario de Trabajadoras había advertido que la campaña oficialista era sólo un señuelo para entrampar a miles de mujeres. Advertimos que las que encabezaban esta campaña eran en su mayoría funcionarias o burócratas sindicales. Lo que exigían (manual postaborto y la realización de los abortos no punibles, es decir lo que ya está reglamentado), ni siquiera fue garantizada por el gobierno, que se opone a la ‘despenalización’. Claramente se ha demostrado los grandes límites de esta campaña oficialista para que las mujeres consigamos el derecho al aborto legal y gratuito.

Para conseguir la despenalización del aborto es necesario impulsar un masivo movimiento de las mujeres trabajadoras independiente al gobierno.

El Encuentro de la Mujer deberá sacar un balance y avanzar hacia un plan de lucha real que conquiste este reclamo.

Mariela Solesio