PO 965 29/9/2006 Situación Política

Un desafío para los sindicatos telefónicos

LAS CABLERAS BRINDARAN SERVICIOS TELEFONICOS

Multicanal (Clarín) y Fibertel anunciaron que utilizarán sus redes de TV cable para comenzar a prestar servicios de telefonía fija (El Cronista, 14/7). Actualmente, por esas redes ofrecen, además de TV, servicios de Internet. Con la inclusión de los servicios telefónicos, que corren todos por el mismo soporte técnico (banda ancha), las cableras podrán ofrecer un “paquete promocional” que cubra casi las necesidades de telecomunicación hogareña. También podrían ingresar al negocio, aunque todavía no lo anunciaron, otras cableras como Tele Centro.

Multicanal y Fibertel ya están realizando las pruebas técnicas y esperan comenzar a brindar servicios a comienzos de 2007. Según el vocero de una de las empresas, “en Estados Unidos casi cualquier cablera está brindando telefonía” (ídem). Las cableras tienen, en conjunto, casi tres millones de abonados (contra 8,8 millones de teléfonos fijos).

Para entrar en el mercado telefónico, las cableras aprovecharán un “bache” en la ley de telecomunicaciones vigente. La ley prohíbe que las telefónicas puedan dar servicios de TV por cable o tengan una licencia de radiodifusión; no dice nada, sin embargo, de la situación inversa. Las telefónicas vienen reclamando que se dicte una nueva ley de radiodifusión que las habilite a dar servicios de Internet y TV cable; el acuerdo firmado a comienzos de año por el gobierno con las telefónicas avanza en esta dirección, ya que se las habilitó a transmitir imágenes por su red troncal. Sin embargo, las disputas entre estos grandes pulpos mantienen paralizada la sanción de una nueva ley.

El ingreso de nuevos y poderosos pulpos en el negocio telefónico plantea una enorme batalla capitalista. Pero este ingreso plantea, también, un enorme desafío para los sindicatos telefónicos de todo el país.

A los miles de telefónicos que ya actualmente trabajan sin estar encuadrados en el convenio telefónico, se sumarán unos cuantos más, los de los trabajadores de las cableras. Más aún, la competencia entre las cableras y las telefónicas reforzará la tendencia de unas y otras a tercerizar a sus trabajadores y encuadrarlos en convenios distintos al telefónico como una vía para reducir sus costos.

Con el ingreso de las cableras al negocio, los sindicatos telefónicos corren el riesgo —ya presente por las masivas tercerizaciones de Telefónica y Telecom- de agrupar sólo a una muy pequeña minoría de los trabajadores de la rama.

Todo esto pone a la orden del día, de una manera muy aguda, la necesidad de que los sindicatos telefónicos encaren una amplia campaña contra la tercerización y por el pase al convenio de todos los trabajadores que realizan tareas de telefónicos, cualquuiera sea la empresa donde lo hagan. En las ya existentes y en las que entren al negocio.

Es una lucha vital: está en juego la propia relevancia y existencia de los sindicatos telefónicos.

L.O.