La crisis de la Unco está más vigente que nunca. Han pasado ya más de 100 días desde que los estudiantes impidieron una Asamblea Universitaria trucha encabezada por el archiprivatista Boccanera.
Luego de levantadas las tomas, el Comahue se encuentra en una impasse, las camarillas no han podido imponer su salida. La masiva movilización de estudiantes que impidió la elección de claustros, logró que la elección tanto de decanos como de consejeros quedase prorrogada, sin fecha estipulada. Ahora, los estudiantes hemos decidido un boicot a la “normalización”, ya que no se ha dado un solo paso concreto en la democratización.
Frente a esto, se plantearon dos situaciones.
Por un lado, en la Facultad de Humanidades el candidato “progre” a decano, Barreiro, extorsionó a los estudiantes con el planteo de impedirse la elección de decano, el calendario académico no sería readecuado y centenares de estudiantes perderían el año. El FER, reculando en chancletas frente al chantaje, dejó que se realizara la elección.
Por otro lado, en la Facultad de Derecho en General Roca (Río Negro) se convocó a una sesión extraordinaria de Consejo Directivo, en donde se discutiría la fecha para la elección de decano. Concurrieron ocho de los 15 consejeros que componen el cuerpo. Los “ausentes con aviso” fueron los consejeros boccaneristas.
Se presentaron a la sesión los cinco consejeros “progres” más los tres del claustro estudiantil de la Cepa, FER y UJS-PO. En vistas de la maniobra de la convocatoria a elección de decano, nuestro consejero, César Parra, denunció que “no debíamos estar allí para discutir la normalización, sino muy por el contrario, si éramos realmente consecuentes, teníamos que estar discutiendo la manera de ir a fondo con la democratización por medio de un plan de acción”. Luego de esto, se retiró dejando sin quórum la sesión. Tanto el FER como la Cepa se mantuvieron en ella.
Estas agrupaciones no sólo han demostrado su falta de perspectivas, sino que están aceptando discutir los términos de una derrota. Días antes, una masiva movilización había dado un duro golpe a la reforma educativa que quiere implementar K, y los estudiantes del Comahue fueron protagonistas de ella. Pero nada de esto importa para el FER y la Cepa. Lo fundamental para ellos no es ir a fondo en la lucha, sino ver cómo salen menos golpeados, o sea, transformar la impasse de las camarillas en derrota estudiantil.
Las elecciones en Roca han sido convocadas nuevamente para el miércoles 25.
La gestión ya ha tomado una posición.
La UJS también, y es ir a fondo en la lucha para reorganizar la universidad sobre nuevas bases.






