Desde Congreso a Plaza de Mayo, una columna del Polo Obrero de más de mil trabajadores marchó el 20 de septiembre, día del jubilado. A su cabeza, unos 250 compañeros jubilados repudiaron la estafa jubilatoria y reclamaron un haber mínimo de mil pesos y el 82% móvil.
El afiche contra la estafa jubilatoria, pegatinado por el Partido Obrero en todo el país, dio un marco político a la movilización del Polo. El afiche causó conmoción en las cercanías de las reparticiones de la Anses, donde se formaron colas de compañeros jubilados para leerlos. Hubo puteadas de los jubilados a la dirección, que mandó empleados a arrancarlos.
En el acto realizado al finalizar la marcha, el contenido del afiche fue saludado por una oradora invitada del movimiento “Dignidad y Vida”, cuyos integrantes se acercaron a participar, al igual que otros sectores provenientes de la movilización de la CTA. Los oradores —Nora Biaggio; Charly Pérez, de Subterráneos, y Néstor Pitrola– denunciaron la doble estafa de la Corte contra los jubilados, primero con la pesificación de las cuentas en las AFJPs y luego con “la actualización racional, de acuerdo a los recursos del presupuesto” que es una negación de la movilidad.
Fijamos un programa obrero y socialista: aporte integralmente patronal, derogación de la “solidaridad previsional menemista”, de todas las leyes y fallos antijubilación y emergencia de los derechos adquiridos, estatización de las AFJPs bajo control obrero y de jubilados, devolución del Pami a los jubilados, desprivatización de la salud de la tercera edad.
Hubo marchas en distintos lugares del país. Una de las más numerosas tuvo lugar en San Nicolás, donde concurrieron miles de compañeros.
Marchamos también en Córdoba, en forma unitaria con otras organizaciones. Se trata del comienzo.
Organizar la lucha de millones de jubilados estafados es una tarea central.






