Luis Acuña, obrero de la construcción de 27 años, y su hermano mayor, Julio, fueron atacados por una banda policial. Tras darles una paliza brutal, dispararon contra ellos postas de goma, como producto de lo cual Luis perdió un ojo. Los jóvenes regresaban a su casa en el barrio Sapere, de la capital provincial.
El estruendo de los disparos hizo salir a la calle a varios vecinos, entre ellos a la hermana de los agredidos, Laura Acuña, embarazada, quien también fue golpeada. Cuando el vecindario les hizo notar el estado de gravidez de la muchacha, los canas contestaron: “Está gorda, nomás”.
Ahora, en el barrio se ha organizado una juntada de firmas para que se castigue a los culpables y se prepara una movilización de repudio.






