PO 956 27/7/2006 Medio Oriente

Niños palestinos, presos políticos del sionismo

La exigencia de intercambiar niños palestinos presos por el soldado capturado obligó a los medios occidentales a mencionar su existencia. Desde el comienzo de la segunda Intifada, por lo menos 2.650 chicos de entre 12 y 18 años fueron detenidos y torturados en las cárceles israelíes (Left Turn, 12/04). Todas las denuncias han sido censuradas, al punto que un informe sobre su situación ganó un premio a las 20 noticias más censuradas del año en Estados Unidos.

Para abril de 2005, 350 chicos estaban presos en cárceles comunes y otros 170 en cárceles militares. Desde entonces, las detenciones aumentaron. Entre el año 2000 y 2004, un niño palestino ya había sido condenado de por vida, tres niños condenados a 15 años de prisión y otros cuatro con condenas entre los 5 y 9 años[1]. Como parte de la condena, sus familias son habitualmente multadas.

La mayoría de los chicos fueron detenidos en Jerusalén y, aunque la Convención de Ginebra lo prohíbe, trasladados a otros sitios y aislados de sus familias. Durante el período de interrogatorio, no los puede visitar ni siquiera el abogado.

El modus operandi sionista reproduce y amplía el de la dictadura militar argentina: el 77% de los chicos fueron arrancados de sus camas a la noche. Del 17% detenidos en la calle, sólo un 1% estaban cerca de un asentamiento y un 5% en un puesto de control militar militar[2].

Algunos chicos ni siquiera tienen cargos en su contra, otros 286 esperan ser juzgados. De los condenados, 131 fueron juzgados por tribunales militares, en total violación de las leyes internacionales. Las condenas van de dos a seis meses por lanzar una piedra y un año por lanzar una molotov. El ensañamiento contra los chicos es constante: en diciembre de 2004, cuando Israel liberó 170 presos palestinos como muestra de “buena voluntad”, ningún chico y ninguna mujer fueron incluidos entre los liberados.[3]

Todos los chicos entrevistados por la ONG Defensa Internacional de los Niños (DCI) denunciaron torturas físicas y psicológicas — incluidos manoseos y amenazas de abuso sexual y de muerte contra ellos o sus familias — . Rara vez salen al patio, y las celdas tienen ventanas tapadas para que no entre luz. El 90% de los chicos denunciaron que les negaron asistencia médica para coaccionarlos a convertirse en colaboracionistas. DCI señala un aumento dramático de los arrestos a partir de 2004 y “un recrudecimiento de las condenas políticas, como la duplicación de la cantidad de sentencias de más de tres años”.

Chicos israelíes

En la guerra sionista, los chicos judíos son usados para embellecer la masacre. Dieron la vuelta al mundo las fotos de nenas y nenes, abrazados a los cohetes, pintando mensajes en la ojiva ¿para quién? ¿Cómo recibe ese mensaje quien lo recibe? Sus destinatarios yacen destripados en las calles de Beirut, en las aldeas palestinas, en Tiro. Según Unicef, casi la mitad de las víctimas de la invasión sionista son niños, porque se bombardea a la población civil, y las familias tienen muchos hijos.

Olga Cristóbal

[1] "Status of Palestinian Children´s Rights", http://www.dci-pal.org/english/doc/reports/2004/sep28.pdf; disponible al 3 de julio de 2006. [2] http://www.ugep.cl/verarticulo.php?id=451 (4/7/06). [3] http://www.palestinemonitor.org/new_web/palestinos_detenidos_libertad.htm