PO 1120 18/3/2010 Universidad

APUBA

Gran elección al clasismo en No Docentes

En la elección general de Apuba, el gremio de los trabajadores de la universidad de Buenos Aires, el Frente de Recuperación Gremial Lista 9 alcanzó el 19% de los votos: 1.056 compañeros votaron por una lista de clara definición clasista, asociada a las luchas universitarias por la democratización y contra las camarillas que destruyen la universidad.

Entre los doce institutos en los que el Frente tenía candidatos o en los que logramos que nuevos compañeros se acercaran a trabajar de forma común, alcanzamos un promedio del 35% de los votos. Los porcentajes más altos están colocados en el Pellegrini y Sociales, donde ganamos; en el Colegio Buenos Aires y en el gran Hospital de Clínicas en el que alcanzamos el 32% de los votos. En Medicina se llegó casi al 30% de los votos y un porcentaje mayor de votantes obtuvimos en Filosofía y en Agronomía donde no teníamos candidatos locales.

Por apenas 70 votos no llegamos a obtener la minoría de congresales a Fatun, que nos hubiera permitido contar con seis congresales a la Federación. No pudimos fiscalizar hasta la última urna y entonces no sabremos si obtuvimos esos votos.

Estos resultados tienen el valor de haberse inscripto en una campaña que se desplegó denunciando a la burocracia sindical, adaptada a los gobiernos de turno, que se enriquece a costa de la entrega de los derechos laborales.

La campaña fue precedida por una lucha triunfante en la Facultad de Sociales por el refuerzo de fin de año y en medio de un ataque combinado entre la directiva de Anró y el Rectorado para castigarnos por el triunfo, intento que fracasó nuevamente por la acción masiva de los trabajadores de Sociales.

El resultado tiene un valor especial porque en estos últimos cuatro años Anró logró cooptar a un sector de la oposición nucleada con el ex secretario general de Apuba, Garusso, y porque otro sector que se decía opositor, que formaba el MIC, no se presentó e hizo una campaña por el voto en blanco o el no voto, pero ninguna de las dos cosas ocurrió.

El Frente de Recuperación Gremial se juega en la próxima etapa a multiplicar las  representaciones de la oposición en cada instituto para conquistar nuevas internas.

Anró centró su campaña en la orden a todas las internas para que apretaran, intimidaran, en evitar el debate. No hubo campaña del oficialismo. No podían intervenir sobre las cuestiones importantes: 82% móvil, democracia sindical o en días de tanta inflación, no podían hablar de paritarias y de negociación salarial. Esto no fue azaroso.

La última vez que prometieron algo para todos fue a través de la última revista La Posta en la que señalaban que aspiraban a la duplicación de la paritaria local: finalmente no obtuvieron más que 500 pesos para los no asistenciales, luego de cinco años de congelamiento.

La directiva que acaba de ganar las elecciones forma parte del pelotón de burocracias que dentro de la CTA y de la CGT entregan las paritarias, negocian a la baja, firman la paz social y garantizan sus intereses de aparato contra el interés general de los trabajadores. La elección dio un gran apoyo a una oposición que ha demostrado ser consecuente.

La elección también aportó a la clarificación de quienes no se explican las diferencias en la izquierda:  ninguna de las variantes que tienen militantes en no docentes llamaron a votar por el FRG, actitud que contrasta con, por ejemplo, el llamado del PO en Kraft a votar por la lista encabezada por un militante del PTS. En este caso no llama la atención, porque estos militaron siempre con el MIC de no docentes, quienes ahora impulsan el pasaje al aparato burocrático de la CTA negándose a votar en contra de Anró. IS directamente llamó a votar oralmente por la burocracia de Anró. Clarito.

Vanina Biasi