El 12 de marzo, unos cien trabajadores de Kraft, Pepsico y otras plantas cortaron la avenida 9 de Julio a la altura de Corrientes y marcharon luego a la sede de la Copal –cámara de los empresarios de la alimentación. Fueron acompañados por doscientos estudiantes. El objetivo era reclamar un aumento del 35% para todas las categorías, la apertura de las paritarias, la reincorporación de los cesantes y paritarios electos por la base.
La Federación de la Alimentación, que agrupa a gran parte de las plantas del GBA y está enfrentada al Sindicato de la Alimentación (STIA), reclama que se reabra de inmediato la paritaria (el convenio vigente vence en abril) y estima la canasta mínima en 3.800 pesos mensuales. Ha planteado paros de dos horas por turno por la reapertura de las paritarias para esta semana. La burocracia del STIA acompañaría este reclamo.
La movilización a la Copal, en Kraft, fue decidida en una asamblea del turno noche que congregó a 300 compañeros; en el turno mañana y tarde hubo reuniones informativas.
En la deliberación del turno mañana, la Comisión Interna saliente (PCR) reclama un 50 por ciento de aumento, pero se impuso el planteo de un 35 por ciento.
Los trabajadores de Kraft no cobraron aún el plus de fin de año. La empresa ha impuesto también una virtual jornada de 12 horas.
La empresa tampoco reincorporó a ninguno de los 53 cesantes de la lucha de 2009. Acrecentó los ritmos de producción en niveles que varían entre un 40 y un 60%. Rechazó la elección de delegados por “departamento” y mantuvo el rechazo al reconocimiento de los 27 delegados que fueran electos a instancias de la CI desde fines del año pasado.
Por el lado de los trabajadores, después de dos días de boicot en el comedor, hubo una mejora en la dieta y un vale de canje. Pero es inminente el ofrecimiento del retiro a trabajadores sometidos a “tareas livianas” por su desgaste físico y está avanzando la instalación de robótica en dos líneas, preludio posible de cesantías.
Sí a la asamblea general
La Comisión Interna de Kraft está planteando: “exijamos a las direcciones de los sindicatos de la alimentación delegados paritarios elegidos en asamblea”, pero no una asamblea en la planta.
A su turno, el PCR defiende la “idea” de la asamblea general, pero no hace nada por ella. Está empeñado en aislar a la Comisión Interna y saboteó la movilización a la Copal. Bogado no estuvo.
Nuestro planteo es que se haga una asamblea general para debatir y resolver:
• Elección de paritarios y la elaboración de un anteproyecto encabezado por la reincorporación de los cesantes y un salario que cubra el costo de la canasta familiar.
• Bono de fin de año.
• Control de los ritmos de producción.
• Retiro de los juicios de desafuero.
• Elección de delegados sin trabas de ningún tipo.
• Frente a la fusión con Cadbury, ningún despido.
• Plan de lucha.






