PO 1120 18/3/2010 Internacionales

"La crisis inmobiliaria no fue resuelta y está empeorando"

El Financial Times (5/3) dedica todo un largo de página a una investigación que demuestra que la crisis de las hipotecas, en Estados Unidos, se agrava sin un final previsible. El derrumbe del mercado de hipotecas fue el detonante de la actual crisis mundial. En la actualidad, 7 millones de casas están vacías y otro tanto se encuentra a punto de ser abandonado por diferentes motivos: algunos ya no pueden seguir cancelando sus cuotas y otros prefieren la bancarrota a seguir pagando un valor que en el mercado ha caído un 35-50%. Las propiedades afectadas ahora incluyen en forma creciente a deudores de nivel medio y alto. Los precios no paran de caer: el valor promedio de una casa para una familia tipo se encuentra hoy un 30% por debajo del de 2006 y las consultoras del mercado estiman que deberá caer al menos otro 10%.
La novedad ahora es que están dejando de pagar las familias de mejores ingresos, pero que no están dispuestas a seguir cumpliendo con una deuda que es cada vez mayor respecto del valor de sus casas. Estos llamados “defaults estratégicos”, no provocados por una insolvencia inmediata, están creciendo en flecha. Según el Financial Times este fenómeno evidencia una especie de “ruptura moral” en el “americano medio” que juzgaba que “honrar la deuda” era un principio de vida y que ahora rechaza a los usureros (una lección para nuestros oficialistas y opositores empeñados en cumplir con los acreedores de la usura). Un informe anticipa que, en junio próximo, el 10% de las casas norteamericanas tendrá un precio que no llegará al 75% del valor por el cual fueron hipotecadas. En esta situación se encontrarán hipotecas que suman 750 mil millones de dólares, “equivalente a la totalidad del programa de estímulo fiscal del gobierno” (ídem).

Mientras los subsidios para el rescate de los bancos han alcanzado cifras billonarias, apenas 116 mil propietarios tuvieron la oportunidad de refinanciar de sus hipotecas. Los especialistas explican esta reticencia en el temor de los bancos de que ello alargue la lista de los que se declaren morosos. Esto podría hundir el llamado mercado de “securitización” -donde los bancos se financian con la garantía de las hipotecas. Los principales afectados son las gigantescas agencias semiestatales de financiamiento de la vivienda (Fannie Mae y Freddie Mac), intervenidas por el gobierno, que entre las dos reúnen la mitad del mercado de hipotecas por cerca de 3 millones de dólares.

Conclusión del Financial Times: “Hasta que la crisis de la vivienda no sea remediada, es imposible imaginar algo parecido a una recuperación”. Dicho en criollo: después de casi tres años del estallido de la crisis mundial, estamos peor que cuando vinimos de España.

Pablo Rieznik