PO 1114 7/1/2010 Sindicales

El PTS se abstiene ante la paz social

En un decisivo plenario de delegados posterior a la firma del acta de paz social en el Subte, el PTS se abstuvo. En la reunión fuimos duramente criticados por nuestra oposición a la firma de la paz social y se refrendó una comisión directiva que impulsó esa firma, que ninguna asamblea sindical había elegido. Asimismo, se habilitó una comisión permanente de negociación con el Ministerio y la patronal de la se que excluye a quienes se opusieron a firmar la paz social (mayoría de la Línea B). El delegado del PTS, Dellacarbonara, se abstuvo ante estas definiciones decisivas de política sindical y antes se había opuesto a firmar un pronunciamiento de doce delegados contra el acta de paz social, impulsado por la Agrupación de Trabajadores de Metrovías que publicamos en Prensa Obrera Nº 1.113. Al lector que le sorprenda esta actitud de parte de una corriente clasista que reivindica el rechazo a la paz social en Kraft, le ponemos de relieve, precisamente, esta contradicción, pero le advertimos enseguida que esa abstención busca mantener en el carril la política de ingreso a la CTA que impulsa el PTS para el caso del sindicato ceramista de Neuquén (y en un frente único con las corrientes firmantes de la paz social en el caso del Subte). Aun antes de concretarse, esta política ya muestra su filón contrarrevolucionario. La firma de la ‘paz social’ –que había sido precedida por una reglamentación del derecho de huelga en el Subte, que obliga a establecer guardias y transporte mínimo (resolución 1024/08 del ministro Tomada), obligando ilegalmente a guardias mínimas– requiere de una oposición clara y consciente.

El plenario referido fue crucial, porque se votó una delegación de funciones a comisiones no elegidas, definidas políticamente por su adhesión al proceso armado por el Ministerio de Trabajo por el que se depuso la bandera de la inscripción del nuevo sindicato por un año. Esas comisiones negociadoras están introduciendo, sin debate en las bases, al nuevo sindicato en la CTA, precisamente la gestora del acuerdo de paz social a través de Claudio Marín de Foetra. La dirección de Foetra está integrada por corrientes de Moyano y de Yasky, que apoyan al gobierno y el ingreso de las telefónicas a los medios audiovisuales.

La abstención ante la paz social con los explotadores es una impostura; delata la completa falta de principios del PTS.

N.P.