PO 1114 7/1/2010 Sindicales

Entrevista a Mariano "Pipo" Ruge, trabajador de Kraft, delegado sector crakers, turno noche

–Contanos el proceso de elección y qué significa para los trabajadores de Kraft, hoy.

–Tiene una importancia muy grande, es un fortalecimiento de la lucha que se viene dando a raíz del conflicto. Por lo menos en mi sector, votaron unos 120 trabajadores. La totalidad, sacando líderes y jefes.

–¿Cuál es el desafío a partir de ahora?

-El primer desafío es el reconocimiento de los nuevos delegados por el Ministerio de Trabajo y el sindicato, cosa que esperamos se pueda lograr con esta comisión. Seguir fortaleciendo el cuerpo de delegados en sí, darle formación, la Interna tiene que reunirlo periódicamente.

–Hubo un avance de la patronal en los métodos de producción. ¿En qué medida?

–Sí, eso se ve mucho en las máquinas, yo soy envasador y te das cuenta que sube mucha más mercadería, los paquetes salen como locos, de 60 golpes se avanzó a 65, o hasta 70 inclusive. Dependiendo la hora de trabajo, es mucho más, siempre se ve el faltante de gente, se trabaja mal, se cae mercadería al piso y sale igual, por ejemplo en Express hay imperfecciones, cosas que en un control interno no se aprueban, sin embargo pasa todo.

–¿Cuáles fueron las respuestas frente a esta situación?

–Hubo dos medidas. Primero, un paro de quince minutos por faltante de gente y caída de mercadería al piso, también la noche del 29 para el 30 hubo un paro de la línea 1 de Cerealitas, que duró más de una hora por los mismos motivos, no había tiempo de limpiar. Era todo una mugre, cuando se fue a pedir gente no había, sólo había trabajadores con tareas livianas, entonces se llamó a la Comisión Interna y se paró. La gerencia decía que no hacia falta más gente porque los que estaban eran el staff fijo, no reconocen que se subió la velocidad de las máquinas, entonces se acordó bajar los golpes hasta que se arregle todo. De hecho, hasta hoy, en esa línea, se trabaja con menor velocidad.

–¿Ves la posibilidad de una asamblea general?

–Sí, hay que darse la tarea de que salga de que se concrete, que la Comisión Interna la convoque. No tuvimos esta vez el bonus de fin de año. A partir de esta semana, tenemos el problema de la paritaria de marzo por el pedido de aumento: en cuánto quiere cerrar el sindicato y cuánto exigimos nosotros. Creo que en ese sentido, una asamblea general es un primer gran paso.

–Vos sos lector de “Prensa Obrera”, ¿cómo ves el proceso de luchas en el país?

–En Bosch, por ejemplo, se tomó una decisión importante: la toma total de la fábrica. Cosa que no se pudo lograr en Kraft, lamentablemente, porque hubiese sido un paso más adelante y tal vez hubiera terminado de otra forma, con todos adentro. Hay un proceso de luchas más grande, como dijo el Partido Obrero, un proceso de crisis más profundas que en 2001, con muchos obreros en la calle, se van a movilizar más y con más cortes de rutas.

–¿Qué significó Kraft en este proceso?

–Como nosotros decimos, Kraft fue una bandera de lucha nacional. El mantener una huelga de 40 días con despedidos adentro y que nadie trabaje es realmente un estandarte de lucha obrera. Entonces deberíamos tomar esa idea para apuntar primero al manejo de los sindicatos y, luego, continuar con la mejoría de la vida de los obreros.

Reportaje realizado por Mario Méndez