El intendente Moccero, del Frente para la Victoria, llegó a un acuerdo con la oposición patronal para aumentar un 25% las tasas y recortar los gastos del presupuesto municipal.
Mocerro pretendía que las tasas aumentaran un 40%. Para lograrlo, amenazó con desconocer el aumento de salarios que habían logrado los municipales luego de una histórica huelga y no pagar los sueldos a los municipales en enero. También amenazó con achicar la planta de municipales contratados.
La respuesta de los municipales aceleró el “acuerdo” con la oposición: amenazaron con abrir nuevamente el conflicto hasta el cumplimiento del acuerdo homologado en la huelga.
El Partido Obrero se opone a cualquier aumento de tasas, porque significará más recursos, pero no para beneficiar al pueblo trabajador sino para continuar con los negociados y financiar las cajas negras del Estado provincial y municipal.
La provincia aplica el torniquete a los municipios reduciendo la cooparticpación en términos reales y los municipios descargan el ajuste en los trabajadores y en sus prestaciones.
Planteamos:
• No al aumento de las tasas. Que se abran las cuentas del municipio al control de trabajadores y vecinos.
• Pago incondicional del aumento conquistado con la histórica huelga de los municipales. Salario igual a la canasta familiar, hoy en 4.000 pesos.
• Ni un despido. Pase a planta de los contratados.
• Impuesto inmobiliario rural acorde al valor de mercado de la tierra. Impuestos especiales a los grandes capitales financieros, agrarios e industriales.
• Nacionalización de los grandes latifundios y su puesta en producción a cargo del Estado, o que sean arrendados a pequeños productores.
• Que la crisis la paguen los capitalistas y sus gobiernos.






