La empresa Robert Bosch (RB) - Villa Progreso, se encuentra ocupada por los trabajadores. El fin de semana cada uno de los 140 obreros de la planta y un sector de los administrativos se encontró con la indemnización en el cajero automático y un telegrama de despido su casa. El cierre de la planta fue precedido por un largo proceso de vaciamiento y forma parte de la reestructuración mundial de la fábrica, que ha dejado 10.000 trabajadores en la calle. Antes de ahora, otros 70 trabajadores habían quedado en la calle.
RB anunció una reestructuración de sus negocios futuros en México, en asociación con otras empresas alemanas y además ha firmado acuerdos con los principales pulpos de la industria automotriz para la fabricación de técnica híbrida diesel que se utilizará en vehículos con tracción a las cuatro ruedas y por el que desarrollará y fabricará los motores eléctricos y el sistema electrónico de accionamiento que se utilizará en vehículos de PSA Peugeot Citroën.
No hablamos, por lo tanto, de una empresa en desaparición o en crisis.
Voceros de este grupo informaron a los trabajadores que su propósito es considerar la posibilidad de reinstalación de personal a través de un análisis "caso por caso" y sobre la base del pago del básico de convenio (UOM) sin los adicionales, es decir con un salario un tercio por debajo del actual y un período de prueba.
Esta en marcha una reestructuración capitalista que sigue el modelo de Mahle de abandono de la planta en busca de nuevos horizontes dejando atrás centenares de despidos.
Los ocupantes reclaman tres cosas: defensa de todos los puestos de trabajo con las condiciones laborales existentes al día de hoy, reconocimiento a la comisión interna (que tiene mandato vencido) y negociación en sede oficial –Ministerio de Trabajo– con las dos patronales.
El PO llama a rodear de solidaridad la ocupación (la planta está en Iturraspe 4358 esquina Godoy, a diez cuadras de la plaza San Martín). Llamamos a pronunciarse por un inmediato paro activo de la UOM. Proponemos organizar un gran plenario de organizaciones en las puertas mismas de la planta ocupada para debatir un plan de acción y una gran movilización contra el cierre.
Ningún despido. Que el Estado intervenga ya mismo haciéndose cargo de la gestión de la empresa bajo el control de los trabajadores. y que todo el mundo se pronuncie y actúe en defensa de la fuente de trabajo.






