Un día antes de la aparición de los cadáveres de la familia Pomar, la fiscal Karina Pollice decía que no había “una pista más fuerte que otra”. La única certeza de investigadores y jefes policiales consistía en descartar la hipótesis del accidente.
Un día más tarde, el auto y los cuerpos fueron encontrados al borde de la ruta 31, en su camino habitual hacia Pergamino, en el medio de un monte que, en el mejor de los casos, no había sido bien rastrillado.
“Hubo negligencia”: con esa frase, Scioli pretende reconocer un “descuido” en la búsqueda de la familia. Sin embargo, un descuido no precipita de tal manera una crisis política en el gobierno provincial si esa crisis no está ya en una etapa pronunciada. Al simulacro de descabezamiento de la Bonaerense por parte del gobierno provincial se sumó el desplazamiento del jefe distrital de Salto, quien aseguró haber “encontrado” los cuerpos, aun cuando ya era público que los había detectado un trabajador rural de la zona.
Luego de la aparición de la familia sobrevino el intento fallido de hacer rodar la cabeza de algún “responsable menor”. Es un método común, en los casos que incluyen a efectivos policiales, que se hable de alguna “manzana podrida” en la fuerza. Visto así, con separar al efectivo para que no “contamine” al resto alcanza. El caso Pomar no hizo más que precipitar la crisis política en la Bonaerense y en el gobierno provincial. También la tornó inocultable, sobre todo luego de las reiteradas movilizaciones en el conurbano frente a los casos de inseguridad.
En Pergamino, después del entierro de los Pomar, una movilización de más de 500 vecinos responsabilizó a la policía y a la fiscalía por los errores en la búsqueda de la familia. Con carteles de casos policiales locales, y fotos de víctimas de gatillo fácil en sus manos, se insultaron y forcejearon con los efectivos que custodiaban la sede local. Una vecina, con lágrimas en los ojos reclamó “que se vayan todos”. La señora, razonablemente, no se conforma con las separaciones producidas en la cúpula de la Bonaerense.






