PO 1108 12/11/2009 Santa Cruz

Caleta: siguen los cortes

La rebelión no se detiene

Según informan los diarios, en lo que va del año hubo 48 cortes de ruta en Caleta Olivia pese a los palos, las concertaciones y la cooptación. La clase obrera de la franja norte de Santa Cruz –petroleros, obreros de la construcción, estibadores, parquistas, docentes, desocupados y otros– no deja de luchar.

El viernes 6 se produjo el corte más contundente del que se tenga memoria. Durante casi treinta horas, ininterrumpidamente, se mantuvo cortada la ruta 3 por parte de los trabajadores de la Fundación Olivia. Esta empresa (en realidad una ONG) fue armada en 2003 para darle trabajo a 270 compañeros que habían tomado la playa de tanques de Termap. Funcionaba con aportes de las operadoras petroleras y hacía tareas de remediación ambiental, parquizaciones, reciclaje de basura y producción de adoquines y lozetas.

Desde hace varios meses, las operadoras ya no ponen la plata, y la provincia paga los sueldos. El rojo fiscal es decisivo para que desde el poder político se quiera desmembrar la Fundación y armar cuatro o cinco SRL.

Los trabajadores saben que la única manera de defender sus puestos de trabajo es en la ruta o entrar nuevamente en Termap, una planta militarizada con Gendarmería, seguridad privada y un doble cerco perimetral (uno, electrificado). Por eso el corte fue por tiempo indeterminado: se juntaron más de mil camiones que bloquearon todo el centro de la ciudad para exigir a las autoridades que resuelvan el conflicto.

Finalmente, una mesa de negociación terminó con la firma de un acta de dudoso cumplimiento, en la cual el gobierno se comprometía a pagar el salario de octubre en 48 horas hábiles y a sostener por seis meses los puestos de trabajo. Es un triunfo parcial, que abre un compás de espera y la necesidad de que los trabajadores de la Fundación se organicen en forma independiente del gobierno y de la burocracia de la Utedyc.

Está cortado el acceso al puerto

Al igual que en el petróleo, también fracasó la concertación pesquera, organizada por el gobernador, Daniel Peralta, a comienzos de año.

El lunes 9, casi un centenar de estibadores cortaron el acceso al puerto Caleta Paula, en reclamo del subsidio que por ley les corresponde al entrar en veda el golfo San Jorge para la pesca del langostino. La provincia dice que no tiene el dinero; es decir, confiesa el fraude y la malversación de fondos. Los estibadores, al igual que la Fundación, preparan un corte por tiempo indeterminado.

Omar Latini