PO 1108 12/11/2009 Internacionales

EXCLUSIVO DE INTERNET

La renuncia de Abbas

Si el plan de paz para Medio Oriente de Obama ya había sido diagnosticado en coma 4 por la misma secretaria de Estado Hillary Clinton, la renuncia del presidente palestino Mahmud Abbas (Al Fatah) a postularse en las elecciones de enero, constituye "otro golpe demoledor al proceso de paz" (Financial Times, 5/11). Por eso, Estados Unidos, la Unión Europea y Tel Aviv están en pleno operativo clamor para que el hombre que "recibió millonarias ayudas de Estados Unidos y la Unión Europea para crear fuerzas de seguridad que lucharan contra la militancia armada palestina" (BBC, 5/11), no los deje en la estacada. No hay sucesor a la vista, aunque Abbas "tiene la credibilidad más que diezmada y ya no convence a los palestinos" (ídem).

El hombre que se dio la mano con Netanhayu en Washington mientras el mundo entero discutía las conclusiones del Informe Goldstone y Obama otorgaba a Israel la condición de Estado judío, "no tiene absolutamente nada que mostrar por sus negociaciones, excepto la ampliación de asentamientos israelíes en los territorios ocupados".

Obama logró en un año lo que ni Bush: incinerarlo. El último servicio de Abbas había sido pedir que la ONU postergara la discusión del Informe Goldstone. Debió retractarse "bajo el ataque feroz de sus propios ministros". Después, a pedido de Obama, convocó a unas elecciones con Gaza sitiada, que fueron repudiadas por todos los otros grupos palestinos, incluido un sector de sus propias filas. El golpe final se lo asestó Hillary Clinton cuando puso negro sobre blanco el viraje de la administración norteamericana. Clinton elogió la "moderación" del primer ministro Benjamin Netanyahu, y avaló la negativa sionista a "frenar la expansión" de los asentamientos en Cisjordania como precondición para las conversaciones de paz. "No hay dudas de que las recientes medidas de Estados Unidos e Israel han destruido lo que quedaba de su credibilidad con el pueblo palestino y su partido Al-Fatah -señala el diario británico. Abbas llegó al fin de sus fuerzas. Ningún líder palestino ni puede ni va a negociar, mientras continúe la colonización israelí de Cisjordania" (Financial Times).

Aunque el Financial Times no desestima que la renuncia sea un último intento de presión, si Abbas "no puede sobrevivir", advierte, es probable que "sea sustituido por una figura mucho más radical e intransigente". En ese caso, la negativa de Israel a detener los asentamientos, más que una victoria, "se parece a un proyecto de suicidio nacional".

Las esquirlas llegan a la Casa Blanca. Un columnista del New York Times pide directamente que Estados Unidos "ponga fin a ese proceso disfuncional de ‘paz'" y que Obama se aplique a sus asuntos domésticos. El plan fallido, dice, sólo ha servido para demostrar que la situación en Medio Oriente escapó a su control y para perjudicar la credibilidad internacional del presidente y sus equipos.

 

Olga Cristóbal