Estimados compañeros del Partido Obrero,
Camaradas del EEK Griego,
Compañeros de Lucha Obrera de Turquía,
Camaradas de la CRCI:
Les escribimos con un doble motivo. En primer lugar, les informamos que hemos llevado a cabo una campaña de apoyo a los obreros de Kraft-Terrabusi en huelga (...).
ero el motivo principal de nuestra comunicación no es éste, sino algo más grave. El pasado 10 de octubre, el señor Felipe Calderón, que gobierna México tras un fraude electoral, decretó la desaparición de la empresa pública Luz y Fuerza del Centro (LFC), dejando así sin empleo a 44,000 trabajadores sindicalizados. La empresa será absorbida por la otra empresa pública de electricidad, la Comisión Nacional de Electricidad (CFE).
Puede parecer un poco confuso, los motivos de todo esto son varios: primero, eliminar un sindicato independiente y con una tradición de izquierda; pero también es un paso hacia la privatización de la industria eléctrica en México, que por ley debe ser propiedad nacional, pero que se ha privatizado de manera furtiva hasta alcanzar el 51% de la generación de energía; asimismo, Luz y Fuerza estaba preparando el lanzamiento de una red de “triple play”, un sistema de fibra óptica que permite la transferencia de televisión por cable, internet y telefonía, que ahora terminará en manos privadas. La LFC tiene un sindicato de larga historia, surgido en el fragor de la Revolución Mexicana y que se ha mantenido independiente, a pesar de que también se ha burocratizado; este sindicato, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) ha encabezado movimientos en contra de la privatización de la industria eléctrica (que han sido derrotados por la propia complicidad del sindicato). La empresa que absorbe a LFC, la CFE, tiene un sindicato corrupto aliado al PRI (el antiguo partido en el poder).
El golpe en contra del SME, ya que a todas luces es sobre todo un ataque contra el sindicato, se dio de una manera artera y dolosa. El mismo día que la selección nacional (mexicana) de fútbol calificaba para el mundial, a las 11 de la noche, Felipe Calderón daba un mensaje televisado informando sobre el decreto, tras una campaña de una semana de difamación del Sindicato. Minutos antes, la militarizada Policía Federal (PF, antes PFP, responsable de la represión en Atenco y en Oaxaca) ocupaba, en algunos casos con violencia, las instalaciones de LFC. Los trabajadores se vieron así privados del derecho de huelga, ya que las plantas estaban tomadas por militares y esquiroles. Desde una semana antes se habían congelado los fondos del Sindicato, con el pretexto de irregularidades en su elección interna, así que uno de los sindicatos más poderosos del centro del país se encuentra reducido y dependiente de las direcciones sindicales “solidarias”, con sus implicaciones políticas.
La dirección del SME deja mucho que desear. A pesar de su retórica y tradición “de izquierda”, de gestos como haber montado la red eléctrica de las comunidades zapatistas en Chiapas, y de haberse solidarizado, varias veces con financiamiento, con otras luchas, la dirección del SME es una dirección burocrática aliada de forma estratégica con los partidos de la burguesía, en específico con el PRD, pero también con el PT. Esto los ha llevado a tener curules en la Cámara de Diputados. También, el SME ha hecho varios llamados a huelgas de solidaridad o “nacionales” que no se han concretado, y en una ocasión participó en un operativo conjunto con la policía para quitar el suministro de energía eléctrica a barrios marginales.
Ahora, enfrentando el despido masivo de 44,000 trabajadores, la dirección del SME se ha limitado a una multitudinaria marcha (se habla de más de millón y medio de personas), una campaña de información con brigadeos y volanteos, apelar a recursos legales como el amparo y entablar una mesa de negociación con el gobierno, que se rompió por la intransigencia del segundo. Medidas más radicales como una huelga general (real, no de palabras), la recuperación de las instalaciones o el bloqueo de rutas no han sido planteadas por la dirección.
Nosotros, como Grupo de Acción Revolucionaria, hemos participado en todas las movilizaciones que se han convocado, vendiendo nuestra prensa y con nuestras banderas. Hemos realizado brigadeos conjuntos con los obreros, así como una intensa agitación en nuestro principal escenario, el movimiento estudiantil. En la marcha nacional a la que convocó el SME, repartimos 6000 volantes llamando a la Huelga General y a un frente o asamblea amplio que la organice, volante que firmamos de manera conjunta con la LTS (PTS), LUS (mandelistas “nuevos anticapitalistas”) y MOI (una escisión de “El Militante”, el grupo simpatizante de Allan Woods). Sin embargo, una falta de tradición democrática al seno del sindicato, y un exceso de confianza en su dirección, nos han impedido posicionarnos de manera más clara como referente político.
Camaradas, los llamamos a la más amplia solidaridad internacionalista con la lucha de los trabajadores electricistas. Sería excelente si se llevaran a cabo actos en solidaridad con su lucha en las embajadas o consulados mexicanos (si se hace, háganos llegar un video para su difusión).
Camaradas, agradecemos su apoyo, consejo y solidaridad. Trabajamos para acercarnos más a la CRCI y trabajar por un Partido Socialista de la Revolución Mundial.
Luchar, Vencer.
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¡Luchar y Vencer!
Lutar e Vencer!
Lluitar i Vèncer!
Combattre et Vaincre!
Kämpfen und Besiegen!
Vechten en Overwinnen!
!Jarraitu eta Garaitu!






