Con movilizaciones en tres distritos del conurbano bonaerense, se largó el plan de lucha del Polo Obrero por trabajo para todos, contra el hambre y la pobreza.
Mientras el gobierno y compañía discuten si merecen 135 ó 180 pesos para sobrevivir, miles de desocupados en los barrios se organizan para luchar por trabajo, no por asistencia a indigentes.
En San Fernando se concretó, el viernes 23, una movilización por trabajo. Fue la culminación de la primera etapa de empadronamiento de casi mil compañeros lanzado por el Polo Obrero en las barriadas.
La movilización reunió a las asambleas del Polo y compañeros empadronados de tres barrios nuevos y se dirigieron al edificio municipal con los listados de los compañeros en condiciones de trabajar.
La fuerza de la movilización y la preocupación de los intendentes por la agitación popular, que ya provocó movilizaciones en varios distritos por este tema, logró quebrar la histórica línea ultradura del gobierno municipal. Por primera vez en mucho tiempo fuimos recibidos por el secretario de Gobierno y arrancamos el compromiso de incorporar al padrón municipal los listados presentados por el Polo.
En La Matanza, el Polo se movilizó el mismo viernes 23 al municipio, coincidiendo en la puerta del edificio con movilizaciones contra los desalojos. En el mismo momento se producía el corte de la ruta 3 por la aparición inmediata de Micaela Bernal, con el apoyo del Plenario de Trabajadoras.
Entregamos a los funcionarios las planillas con más de 800 compañeros que reclaman trabajo. Las autoridades quedaron en tener en cuenta esta lista cuando se comience con el plan oficial.
En Luján, en conjunto con la CTD y el FPDS, el Polo realizó una importante movilización de más de 300 compañeros. Marchamos por las calles del distrito y fuimos recibidos por autoridades municipales. Se estableció un primer compromiso de 50 puestos de trabajo en las cooperativas que organiza el municipio. Una nueva reunión establecerá la inclusión de los más de 300 compañeros anotados por el Polo Obrero.
Las organizaciones con las que marchamos se limitaron a un compromiso por los alimentos para los comedores. Ante nuestra negativa a levantar el corte, se acordó continuar con el mismo hasta que finalmente se arrancó el compromiso de los 50 puestos. Los compromisos o promesas arrancados tendrán que ser garantizados con un padrón y más piquetes –con masificación de las asambleas en los barrios y el reclamo de obras públicas de interés vecinal. El gran valor de lo actuado es que marca una ruta para todos los desocupados.
El plan de lucha continúa con las recorridas por los barrios y la inscripción de los compañeros excluidos, organizando asambleas y comisiones de desocupados, y con movilizaciones en otros distritos de las zonas sur y norte para la semana que viene en función de preparar las condiciones para una acción de conjunto.






