PO 1105 22/10/2009 Sindicales

DE LA MANO DE LA BUROCRACIA Y LA DIRECCION COOPERATIVA

Vuelve el patrón a Indugraf

Finalmente, quedó al desnudo que la política de la burocracia y la directiva de la “Cooperativa Loria” era la vuelta de la patronal vaciadora.

Recordamos que un grupo minoritario, afín a la burocracia ongarista y a la patronal –de la mano de irregulares subsidios del Estado y zancadillas de funcionarios del Inaes (instituto que regula las cooperativas)– usurpó la lucha de los obreros que ocupan la fábrica. La camarilla frenó la producción generando una dispersión de compañeros que terminaron buscando otros trabajos, impidió el ingreso de nuevos compañeros de Indugraf que pidieron su asociación a la cooperativa, excluyó a los delegados que dirigieron la ocupación y se hizo del control de la planta.

Finalmente, esta directiva de la cooperativa realizó la semana pasada una “recorrida” de la planta... ¡con el vaciador Carlos Martínez!, junto a dos supuestos inversores (los hermanos Chamorro), que son conocidos en el gremio gráfico por su política negrera y antisindical. La misma terminó en una hablada del patrón con el grupo que se encontraba en la planta, en la que les dijo que pensaba retomar la continuidad productiva, arreglar con quienes quedan adentro y que “el resto me haga juicio y en cinco años vemos”.

No se descarta que el arreglo con los de adentro sea manteniendo la cooperativa como forma de tercerizar el trabajo. En cualquier variante, Martínez se asegurará de seguir llenándose los bolsillos y negreando a los trabajadores.

Al fin de cuentas, el grupo “anti-Naranja” (que en su momento contó con el apoyo del PTS y otros sectores de izquierda que creyeron ver un giro del sindicato) terminó siendo un grupo de tránsito hacia la vuelta de la patronal.

En función de esta política, la dirección de la cooperativa rompió la mediación que se venía realizando en el Inaes por el reclamo de inscripción de los delegados, convocó una “asamblea general extraordinaria” trucha para el 26 de octubre en el sindicato y desde la convocatoria comenzó una escalada de cartas documento despidiendo asociados, para asegurarse una “mayoría” trucha y para reducir el plantel según lo acordado con el vaciador. Incluso pretende despedir a los obreros electos como síndicos.

Martínez le debe millones de pesos a los obreros y hoy pretende retomar su explotación dejando a la inmensa mayoría en la calle sin un peso, estableciendo un régimen de superexplotación para que los gráficos paguen la quiebra.

El Cuerpo de Delegados y los activistas de Indugraf están hoy en la tarea de impugnar esta asamblea trucha, reclamarle al Estado por los subsidios que fueron manejados discrecionalmente por la burocracia gráfica y luchar contra el regreso de la patronal, que se pretende realizar a costa de la miseria de los trabajadores. Van por la organización de la mayoría excluida de la fábrica. Levantando las mismas banderas que cuando comenzó el conflicto: el reclamo por los salarios caídos y la defensa de los puestos de trabajo bajo condiciones del convenio colectivo.

Pablo Vinas (congresal Lista Naranja)