Luego de cacarear con la promoción de un “fondo de convergencia” para compensar a las provincias más pobres y fracasar por completo, el gobernador Urtubey plantea ahora un revalúo general de las propiedades rurales.
Es que, sancionado el presupuesto nacional, los fondos a distribuir en las provincias se han reducido al extremo. Al gobierno no le cierran los números y ha tenido que reconocer que los terratenientes pagan impuestos de acuerdo con valores fiscales de hace veinte años.
Nuestros diputados vienen planteando un proyecto de ley para que los terratenientes con propiedades de más de 500 hectáreas paguen impuestos de acuerdo con el valor actual de la tierra. Según el propio director de Inmuebles de la provincia, éste es diez veces más que la tasación fiscal. Si se toman los precios de mercado reales, que van de 3.000 a 7.000 dólares la hectárea en la zona sojera, la tasación crece 50 veces.
El proyecto del PO plantea, además, que la recaudación extraordinaria producto de este ajuste en la valuación de las grandes propiedades vaya a un fondo específico para obras públicas y vivienda, de modo de enfrentar la creciente desocupación creando trabajo bajo convenio colectivo.
Con esto marcamos un camino para que la crisis la paguen los terratenientes, que en Salta facturan 700 millones de dólares en exportaciones, sin cotizar un peso de impuestos.
Pero el decreto de Urtubey está en el vértice opuesto a el del proyecto del PO. En primer lugar, alcanza con el revalúo a todas las propiedades rurales, cualquiera sea su extensión, por lo que afectaría a los pequeños productores; en segundo lugar, los fondos a recaudar no tienen asignación específica, por lo que irán, con seguridad, a financiar la política de subsidios al gran capital que se mantiene intacta, aun en medio de la crisis fiscal.
En esta línea, el gobierno acaba de derogar el pago del impuesto por “mera compra”, que pagaban las sojeras que industrializan soja en otros puntos del país. La Legislatura, dominada por el oficialismo, ha aprobado la prórroga de la eximición del pago del impuesto a las cooperadoras asistenciales.
De todos modos, advertimos que el gobernador terminará “bajándose los pantalones” aún más ante los sojeros locales, como terminaron haciendo sus colegas: Scioli en Buenos Aires y el “socialista” Binner en Santa Fe. En ambos casos y luego de las quejas de la Mesa de Enlace, terminaron arreglando por dos pesos o directamente posponiendo cualquier ajuste de impuestos.
Scioli busca un nuevo hipotecamiento de su provincia para cubrir el agujero fiscal, Urtubey seguramente apelará al mismo recurso. Ambos respaldan la vuelta de la Argentina al FMI y a sus planes de ajustes contra el pueblo.
El PO exigirá el tratamiento inmediato de su proyecto de ley, antes incluso de discutir el presupuesto 2010. Desarrollamos una campaña de pronunciamientos y firmas de adhesión en todo el movimiento popular.






