Los municipales de Córdoba están en lucha por el salario y contra las “pautas” acordadas hace dos meses entre el intendente de la capital, Daniel Giacomino, y la directiva del Suoem, que aceptó no sólo poner un límite a la masa salarial sino también habilitar el camino para avanzar con la tercerización de los servicios, la implementación de los planes del Banco Mundial en salud y pactar una cláusula de “paz social”.
La lucha ya lleva 25 días con ocupaciones de edificios, asambleas que mantienen paralizado el municipio y paros por aumento de salarios, estabilidad laboral y rechazo a la implementación de los planes de ajuste en el municipio.
El reclamo de los municipales comenzó con la exigencia de que se cumpliera con un acuerdo salarial de marzo de este año (9,6% en tres cuotas). Ante el incumplimiento y las provocaciones por parte del Ejecutivo, las bases, que llevaban adelante un paro activo, votaron en asamblea general elevar el reclamo al 13% de una sola vez (hubo muchas asambleas de dependencias que plantearon el 22%) además de reclamar el pase a planta de todos los contratados y rechazar los concursos en salud. El miércoles 14 votaron en asamblea general un paro general de 38 horas para el 21 y 22.
El conflicto agudizó la crisis política en el gobierno municipal. El secretario de Salud ya había renunciado tiempo atrás, ahora renunciaron la secretaria de Educación, el director y el sub-director del hospital infantil, todos ellos con críticas a la gestión y también con la toma de dispensarios por parte de los vecinos y municipales en reclamo de insumos.
Unidad obrero-estudiantil
La implementación de concursos en salud ha puesto en riesgo la continuidad laboral de contratados del sector, lo que provocó la ocupación por 24 horas de la Secretaría de Salud y la toma del hospital de Urgencias. En la última sesión del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la universidad nacional, los municipales se presentaron junto a los consejeros de la UJS para reclamar que esa facultad no participe en los tribunales para los concursos. Los consejeros de la UJS denunciaron el ataque hacia la estabilidad laboral, la precarización laboral y el intento de sustituir a trabajadores de la salud por estudiantes practicantes. Luego de que los municipales hicieran uso de la palabra, el Consejo y el decano decidieron apartarse de los concursos, lo que ha desatado las iras de Giacomino que ha debido salir, desesperado, a buscar un nuevo aval.
La contundencia de las acciones del plan de lucha y la votación de la última asamblea general muestran la disposición de los municipales a seguir la lucha.






