Aunque Fino Palacios se tuvo que ir, se acaba de saber que el abogado Ciro James, un “servicio” que fue detenido por espiar a familiares del atentado a la Amia, era funcionario del Ministerio de Educación porteño. Según reza su contrato, lo emplearon para realizar “una auditoría interna sobre docentes y no docentes”. En el allanamiento a la casa de James, se encontraron cámaras ocultas, equipos para “pinchar” telefónos y otros implementos de espionaje. James estaba realizando los trámites para ingresar a la policía Metropolitana. Al parecer, iba a ser “nombrado a cargo de una dirección general” (Página/12, 9/10), por recomendación de Fino Palacios.
Nacidos en la Side
Ciro James trabajaba en la Superintendencia de Investigaciones de la Federal hasta agosto de este año. Fue desde ese lugar donde realizó tareas de espionaje contra Sergio Burstein, dirigente de Familiares y Amigos de Víctimas de la Amia. De hecho, James retiraba las grabaciones realizadas a Burstein “de la sede de la Side en Buenos Aires (La Nación, 10/10).
El destinatario final de estas cintas no era otro que Fino Palacios, interesado en conocer los movimientos de quienes reclamaban su renuncia. En definitiva, la red de espionaje que está armando Macri se ha gestado en la Side de Aníbal Fernández y Kirchner. Del mismo modo, la ley de creación de la policía metropolitana tuvo el voto favorable de los legisladores kirchneristas.
El viernes 16 de octubre, a las 12 horas, el Partido Obrero de la Ciudad se movilizará a Jefatura de Gobierno de la Ciudad, contra el gobierno de espías y represores.






