Ante la profundización de la avanzada privatista sobre la cultura porteña, diferentes sectores, a instancias de los trabajadores del Colón y de la Asociación Argentina de Actores, confluyeron en una asamblea que concitó una gran presencia.
Se expusieron las particularidades de cada sector, pudiéndose concluir que el macrismo profundiza la mercantilización del arte y la cultura –tanto como los negocios privados con fondos y espacios públicos–, iniciada en las gestiones previas de los “progres” de la Ciudad.
De la mano con todo ello, el fenomenal negocio inmobiliario que necesita de desalojos a casas tomadas, locales de asambleas populares y centros culturales (Centro Cultural del Sur).
Ante este cuadro, se planteó superar la experiencia de las luchas parciales y sectoriales, y desenvolver acciones de conjunto.
Así se resolvió la constitución de una Coordinadora de la Cultura (cuyo nombre definitivo se resolverá en una próxima asamblea).
Se consideró un funcionamiento plenario periódico y una primera acción pública.
¡Vamos con todo por la cultura de la ciudad!






