El 13 de julio se cumplió un año del asesinato de Adriana "Lili" Zambrano. Familiares y vecinos marcharon en la ciudad de Palpalá, para denunciar la impunidad del caso y exigir justicia. Adriana, al igual que miles de mujeres, fue víctima de la violencia ejercida por su pareja, quien acabó a golpes con su vida.
Sin embargo, la Justicia en Jujuy hace gala, nuevamente, de su total desprecio hacia la vida de las mujeres, antes condenando a Romina Tejerina y dejando libre a su violador, hoy condenando al agresor de "Lili" a sólo cinco años de prisión por homicidio preterintencional, pasando por alto el grado de violencia que llevó a la muerte a Adriana. Es por esto, que sus familiares exigen el cambio de carátula a homicidio simple que estipula una pena de 8 a 25 años de prisión.
El asesinato de una mujer por parte de su pareja o ex pareja es el último eslabón de una cadena de maltrato verbal, golpes, violaciones, esclavitud sexual, precarización laboral, etc. Todo con el silencio cómplice del Estado y sus instituciones, que en lugar de proteger a las mujeres de la violencia, la ejerce de un modo aún más cruel, revictimizando a las mujeres violentadas física y sexualmente e imponiendo penas irrisorias a violadores y asesinos.
Las mujeres no podemos esperar que sea el gobierno de Barrionuevo y las áreas de género de sus instituciones, quienes defiendan nuestros derechos, porque son ellos quienes potencian la degradación de la mujer. En Jujuy crece la muerte materna, los abortos clandestinos, embarazos adolescentes, se promueve la trata y se permite la intromisión del clero en salud de las mujeres.
Esta más que claro que este régimen de explotación capitalista se apoya en la opresión de las mujeres, es por esto que las mujeres debemos organizarnos de modo independiente del gobierno, la Iglesia y cualquier variante patronal para que éste sea el pilar que potencie la movilización y la lucha por una sociedad sin opresores.
Desde el Plenario de Trabajadoras denunciamos a la Justicia provincial opresora de mujeres, exigimos justicia para Adriana Zambrano y una condena ejemplar para su asesino. ¡Basta de violencia contra las mujeres!






