PO 1092 23/7/2009 Sindicales

FARGO

Los trabajadores ganan el primer round

El sábado 18, luego de casi seis días de huelga, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria con el reingreso de los despedidos adentro. Esta conciliación obligatoria es el resultado de la tenacidad y disposición a la lucha de los trabajadores de Fargo. A horas de iniciada la huelga, el domingo 12, la patronal había intentado extorsionar a los delegados para que firmen un acta convalidando los cinco despidos. Las primeras asambleas de fábrica (turno noche, mañana y tarde) rechazaron la oferta patronal y continuaron con la medida de fuerza: o entran todos o la huelga sigue.

Con el correr de los días, la patronal redobló la apuesta y despidió a más trabajadores. La huelga logró quebrar los diques impuestos por la burocracia y la censura: la huelga se difunde por los principales medios de comunicación de Moreno. Delegaciones obreras de diferentes gremios, sindicatos, organizaciones populares y partidos políticos llevan su solidaridad a los trabajadores de Fargo. La “carpa del aguante” se va transformando en un centro del activismo obrero de la zona.

El jueves 16, el Ministerio de Trabajo se presentó junto a la burocracia en la planta para presionar con despidos masivos y el cierre de la planta. De nuevo, la asamblea de fábrica vota seguir con la lucha a pesar de que la burocracia se esforzó por denunciar a los delegados y activistas como un “grupo de loquitos que pone en riesgo la estabilidad laboral de 300 obreros”. Ninguna de las maniobras divisionistas funcionó. La moción de la burocracia de levantar la huelga y negociar los despidos vía Ministerio de Trabajo perdió por goleada.
Finalmente, el sábado 18, mientras los obreros preparaban una serie de iniciativas para profundizar la lucha, se dictó la conciliación obligatoria con todos los despedidos adentro.
La conciliación obligatoria es un triunfo de los obreros de Fargo contra el objetivo de la patronal de ajustar la producción a las necesidades del mercado, es decir, despedir masivamente obreros, reducir salarios y eliminar todas las conquistas.

Patricia Urones (18/7)