A lo largo de todo este tiempo, el Estado ha concentrado todos sus esfuerzos en borrar las huellas de su propia participación en el atentado, empezando por el papel jugado por el aparato represivo. La supuesta investigación del atentado ha sido sistemáticamente manipulada.
Hace apenas un mes, la Corte Suprema declaraba que "la respuesta de la Justicia no (debe ser) la impunidad". En forma complementaria, el fiscal Nisman, a cargo de la investigación, hacía una afirmación en principio insólita: que la causa ya estaba "esclarecida", a pesar de no tener imputados ni culpables, ni tampoco establecido el papel de la "conexión local".La 'oposición' ha acompañado sistemáticamente esta "política de Estado". Macri designó a "Fino" Palacios jefe de la nueva policía porteña. Palacios se encuentra investigado por destruir pruebas en la causa Amia cuando estaba en la Federal.
Las conducciones de la Amia y la Daia han postergado sin fecha su tradicional acto en el aniversario del atentado, escudándose "en razones sanitarias" (gripe A). A cambio, han acordado con Cristina Kirchner la proyección de un anodino spot televisivo. Las direcciones sionistas pretenden acallar cualquier manifestación crítica que exprese el profundo disgusto que provocó entre muchos familiares el operativo "punto final".
En contraste, Apemia convoca al único acto de la jornada. Distintas organizaciones, entre las que se cuentan el Partido Obrero, la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos, la Fuba y otros, somos parte de la convocatoria.






