PO 1091 16/7/2009 Sindicales

Lock-out de los pulpos petroleros en el sur

El sindicato petrolero de Neuquén realizó un paro de 24 horas, sin afectar a la producción de gas, y anunció otro para el miércoles y jueves venidero.

Pero ahora se condicionan el aumento de los salarios y el rechazo a los despidos al aumento del precio del gas en boca de pozo. “Es tiempo para que se saquen los equipos y se empiece a trabajar a partir de un aumento del precio del gas en boca de pozo”, declaró Guillermo Pereyra, secretario general del sindicato (Río Negro, 10/7). Al día siguiente, el gobernador Sapag anunció que “inicia una ofensiva por el precio del gas” (ídem, 11/7). Esta medida sería la solución para que las empresas inviertan, lleven los equipos de vuelta a los yacimientos y se eviten los despidos y suspensiones. Pero no hay ninguna garantía de que un mayor precio en boca de pozo vaya a la inversión en Neuquén o a la puesta en marcha de los equipos prometidos, y no derecho al bolsillo de los accionistas. El mismo argumento de que si le renovaban las concesiones habría una lluvia de inversiones y trabajo fue usado para obtener, con varios años de anticipación, otros 10 años de concesión a todas las operadoras de la Cuenca Neuquina.
Y esto no ocurrió hace mucho, sino hace apenas nueve meses.

El reclamo de la base es volver al trabajo sin condicionamientos ni extorsiones. Reincorporación de los despedidos y el pago de una recomposición salarial de 2.000 pesos para todos los petroleros.

Norberto E. Calducci