En Chubut están pasando cosas muy graves: torturas en las cárceles, desaparición de personas, represión a trabajadores, desalojos compulsivos.
Son muchos los familiares y amigos de las víctimas de torturas que están desamparados, desesperados, olvidados. El sistema judicial, en la práctica, no protege a personas que denuncian o tienen algún tipo de conflicto (público o privado) con policías; esas personas se alojan en comisarías y quedan a merced de los mismos denunciados o de sus compañeros de "fuerza" que, en varios casos, se toman revancha contra sus prisioneros. Ejemplos sobran. Presentamos aquí tres de ellos:
Iván Torres: un joven que denunció hechos graves que involucraban a policías fue puesto "a disposición" del personal de la comisaría de Comodoro Rivadavia. Salvajemente torturado, hoy desaparecido. La mafia le hizo llegar una foto actual a su madre desesperada.
Luciano González: trabajador rural, 42 años, detenido y golpeado en un operativo policial; desapareció el 12 de marzo.
Daniel Bustos: joven de 22 años, injustamente acusado de matar a un policía, se pretende que pague el costo de los delitos de su hermano (prófugo por inoperancia del Geop), alojándolo en la comisaría de Gualjaina, "a disposición" de los compañeros del policía fallecido (quienes creen que es un homicida), a la espera de las pruebas de balística que certifiquen que es inocente.
No te quepa ninguna duda: mientras leés esto, están torturando impunemente a alguien en Chubut.
La lista es interminable: menores golpeados, detenidos sin causa, prisioneros de la arbitrariedad y los prejuicios, organizaciones delictivas sospechadas de ser promovidas por algunos "agentes de seguridad"; la mano dura, como única política provincial de (in)seguridad que avala que el Geop entre en casas particulares abusando de poder, maltratando ciudadanos, haciendo destrozos... (como pasó recientemente en Corcovado).. ¡Y todo por la seguridad!
¿Estás tan segura/o de que un día de éstos no te puede tocar a vos o a alguno de los tuyos?
A todo este panorama de terror se suman las represiones por causas políticas y/o económicas como:
• el desalojo forzado de comunidades mapuche-tehuelches de su propia tierra para su utilización por parte de empresas multinacionales (muchas con proyectos contaminantes);
• la represión a los docentes con palos, gases lacrimógenos y balas de goma, en vísperas del día del trabajador;
• la persecución política de delegados de Scansa en Comodoro Rivadavia.
El aparato represivo de la dictadura sigue operando y los responsables políticos miran para otro lado. ¿Se tratará de excesos de la represión o de luz verde para actuar con impunidad? ¡No nos acostumbremos a la injusticia!
¡No naturalicemos la impunidad! ¡El 8 de agosto participá de la Jornada nacional contra la represión y la impunidad en esta provincia!






