Era el día pautado para el pase de mandato en el Suteba General Samiento. La directiva saliente debía “entregar” el sindicato a la burocracia celeste.
Allí, a diferencia de cuando hubo que asumir en los dos períodos anteriores (2003 y 2006) no estaba presente ningún dirigente de la “izquierda”; sólo estuvo Nora Biaggio, que no estuvo en los triunfos anteriores. Nuestra dirigente histórica, vigente como nunca, intervino en la asamblea previa que llevamos adelante. Y tanto a los que la conocemos de años, como a ese activismo nuevo que se acercó en estos años, su intervención nos sacudió. Y cuando, luego de haber firmado el acta de traspaso, tuvimos que atravesar al aparato celeste de varias regionales, movilizados en costosas y lujosas combis, sólo hubo insultos y gritos para ella, para nuestra Nora Biagio. Claro, ellos saben bien dónde arrancó todo. Y la leyenda continúa...






