Dentro del campo obrero siempre hubo dirigentes o partidos que defendieron los intereses de la burguesía. Ahora, varios paladines obreros defienden la ley de quiebras como una vía positiva y de progreso para los trabajadores que enfrentan el cierre de plantas o quiebras de las empresas donde trabajan.
Una vía para licuar
La ley facilita la posibilidad de dejársela vaciada y endeudada a los trabajadores, para que la administren solo por un tiempo, hasta que la refloten.
"Los trabajadores administran el activo, pero sin liberarse de las deudas", dice el artículo de correcta crítica al proyecto de reforma a la ley de quiebras. Este mecanismo está organizado por una doble vía.
El vaciamiento se organiza poniendo el inmueble, los terrenos y el edificio en una escritura donde el "dueño" es una sociedad distinta a la que contrata a los obreros. Entonces, cuando la empresa quiebra, el patrón se queda con el inmueble cuya titularidad es una sociedad fantasma a nombre de un "testaferro" que alquila la propiedad. El mismo mecanismo se organiza con los bienes registrables (maquinarias, camiones, coches, etc.) que en muchos casos tienen en los papeles otro propietario.
Deudas falsas y testaferros
Pero también se genera un endeudamiento falso, ficticio para agrandar la deuda antes de que ingrese en la convocatoria de acreedores. Y si la propiedad está a nombre de la sociedad titular de la fábrica, se la hipoteca. De esta forma, el "patrón" quebrado tiene una importante capacidad de maniobra entre los acreedores legítimos. Se "fabrica" una deuda a nombre de "testaferros" que le dan un poder enorme al patrón. Ya que aunque la empresa finalmente quiebre, sus acreencias le cubrirán gran parte o la totalidad de los bienes que se liquiden. Se queda con la fábrica nuevamente si va a remate.
Las leyes actuales y la reforma a la ley de quiebra refuerzan las herramientas del Estado para enfrentar a los obreros y, facilita todos estos chanchullos para defender la propiedad de los medios de producción de la burguesía.
Por esta razón, la reforma que está en borradores lleva a los patrones quebrados al paraíso. Porque mediante el mecanismo de dejar participar a los obreros en la dirección de la empresa les licua todas las acreencias generadas por los salarios impagos, etc. O sea capitaliza el trabajo en una empresa quebrada, los hace desaparecer en el mar de deudas de la empresa fallida.
Y no sólo eso los "usa" para que la pongan en funcionamiento la fábrica, para reflotarla. Pero el "patrón" nunca dejo de serlo a través de las deudas que el nuevo directorio obrero "le debe".
Los que apoyan la reforma de la ley para que los obreros asuman el directorio de empresas endeudadas y vaciadas, apoyan la expropiación de los trabajadores mediante mecanismos contables y legales. Que han sido organizados por décadas de experiencia de dejar a los trabajadores en la calle. Ahora además de eso sin ninguna posibilidad de reclamo legal.






