Las elecciones del domingo han establecido un derrumbe del Frente para la Victoria, que bajó su votación en más de 16 puntos, del 57 al 41%.
Sin embargo, la polarización entre la UCR y el FVS no fue absoluta: el radical Eduardo Costa sólo acumuló una parte del caudal electoral que ahora “castigó” al oficialismo (el 42%).
Por su parte, la izquierda y el Encuentro Ciudadano también han canalizado una parte de esos votos antikirchneristas. Hasta los votos nulos y la relativamente baja concurrencia a votar fueron otros modos de expresar el rechazo a la política oficial.
En resumen, el 59% de los votos válidos, así como los votos nulos, pueden consignarse en esta marea antiK.
La votación del FUT ha sido muy buena, habida cuenta del escenario de polarización planteado y de la división de los votos de izquierda, generada por la presentación del MST.
Hemos llegado cuartos en la general, con más del 4,5% de los votos, y hemos ganado el tercer lugar en Caleta Olivia, Las Heras, Deseado, Perito Moreno y Gobernador Gregores.
La mejor votación se logró en Las Heras, con más del 6%.
El MST llegó último, con candidatos “independientes”, pero con una muy buena votación, apoyados en un gran despliegue de dinero para propaganda en todos los medios de difusión de la provincia.
Confusión en el gobierno
La confusión en las filas oficiales no puede ser mayor, por lo inesperado de la derrota y por que se da en el marco de una derrota nacional del kirchnerismo.
El gobierno de Peralta, que ha hecho uso y abuso del discurso de que “hablen las urnas” cuando se trataba de enfrentar los conflictos sociales, ha quedado herido de gravedad por el “urnazo” del domingo.
No hay peor candidato testimonial que el que pierde, y lo más probable es que Fernando Cotillo (PJ) no asuma el cargo de diputado.
Cristina le echa la culpa a la gestión de Peralta, Cotillo también, aunque perdió en Caleta donde es intendente. Peralta había dicho que se plebiscitaba la gestión y ahora dice que va a seguir “trabajando como siempre”. Las feroces internas en el poder están consumiendo las fuerzas del PJ.
Las elecciones de 2009 en Santa Cruz han sido un grito de protesta, reflejando de manera retardada la experiencia de la lucha social de 2007, lucha que tiene continuidad en la resistencia actual de la casi totalidad de los trabajadores.
Como la crisis mundial recién empieza, y las presiones de las corporaciones petroleras para renegociar los contratos a largo plazo y aumentar el precio interno del petróleo están en el orden del día, la convulsión va a seguir en el sector petrolero.
Otro tanto ocurre con el insoportable congelamiento de los salarios de la administración pública y en los municipios.
Para los trabajadores se replantea el tema de salir a reclamar el aumento salarial, la prohibición de los despidos y el trabajo genuino para todos. Ya los empleados de Lavras y Empasa, en Caleta, han tomado la delantera.
El FUT-Partido Obrero ofrece un canal de organización política independiente a todos los trabajadores. Es que, en general, los votos de la izquierda no reflejan necesariamente los desarrollos organizativos existentes, en un movimiento obrero en constante ebullición.






