PO 1082 7/5/2009 Salud pública

La mortalidad infantil

La mortalidad infantil llegó al 13,3 por mil en 2007 -último año con cifras disponibles-, contra un 12,9 en 2006. "El aumento corta una tendencia histórica hacia la baja, que sólo se había alterado luego de la crisis de 2001" (Página/12, 11/4). La provincia con mayor mortalidad infantil sigue siendo Formosa, con 22,9. En la provincia de Buenos Aires, la tasa se elevó de 12,5 a 13,6; en el conurbano llegó a 14,2 por mil. El Ministerio de Salud atribuyó el aumento a "un pico de enfermedades respiratorias que se produce cada cuatro años". Fue rápidamente desmentido por Hugo Sverdloff, del comité de pediatría social de la Sociedad Argentina de Pediatría, que señaló que "en cuanto a la mortalidad infantil neonatal, de los primeros 28 días de vida, se registró aumento en las enfermedades de origen infeccioso, lo cual puede atribuirse a una crisis en el sistema de atención de la salud; desde los 28 días hasta el año de vida, aumentaron las enfermedades respiratorias, lo cual tiene mucho que ver con las condiciones sociales de vida". Más claro: los más chiquitos se mueren por el descalabro del sistema de salud, que explica que las madres llegan al parto con ningún o sólo un control médico previo. Los que mueren por enfermedades respiratorias a partir del primer mes de vida, mueren porque viven en extrema pobreza. Sverdloff fue más lejos. Opinó que "el aumento en la mortalidad infantil refleja una crisis social y una crisis del sistema de salud", porque "en relación con lo que el país gasta en salud", la mortalidad infantil "tendría que estar bajando". O sea que el presupuesto se utiliza mal, o en otras cuestiones. Una parte importante del aumento "es arrastrada por las cifras de la provincia de Buenos Aires"; también por los índices de Córdoba y Santa Fe. Las provincias de la rica pampa sojera.

 

Olga Cristóbal