Una de las anécdotas que se contaron en las deliberaciones del Congreso, estuvo relacionada con los levantamientos populares en Grecia. Se intentaba destacar la irrupción de la juventud y el rol importante de los compañeros del EKK, que quedó reflejado en sus partes diarios, que alcanzaron circulación internacional. Su ubicación en la primera línea de un combate de masas, le costó la cárcel a más de uno de ellos. Los jóvenes que no pertenecían al EEK llamaban a Savas Matsas, ¡Abuelo! (παππούς), mientras todos combatían frente a una estación de policía. La anécdota resultó muy apropiada para el congreso, porque estaba también llenó de jóvenes (e incluso un porcentaje de cerca del 50% de mujeres). La presencia de los jóvenes refleja el importante trabajo del Partido y de la UJS. Estos ‘chicos' mostraron ímpetu y además una preparación política. Los delegados no solamente señalaron el importante avance que significa haber ganado la presidencia en la Fuba, o todos los claustros en el Pellegrini, y los avances entre los trabajadores sindicalizados de la Universidad, sino que además trazaron un plan para ganar a las masas juveniles a la causa socialista y revolucionaria. Esta palabra ("abuelo") que viene de una relación familiar y se utiliza entre personas de diferentes edades, refleja en el campo de la lucha un entrelazamiento de generaciones, no solamente en las ideas sino en la pelea cuerpo a cuerpo. Las ideas, las consignas, los sueños de los miles de valiosos luchadores que ahora peinan canas, tienen aseguradas las manos que tomarán la posta para transformar el mundo o para desarrollar el mundo que ya habremos transformado.






