Compañeras y Compañeros,
Saludamos fraternalmente al XVIII Congreso del Partido Obrero. Estamos muy orgullosos de saber que una de las secciones más enraizadas en la clase obrera de la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional, el Partido Obrero, está dando un fuerte paso más hacia convertirse en la vanguardia de la clase obrera Argentina.
Pasamos por un periodo decisivo debido a la crisis capitalista mundial. Una crisis que los capitalistas ya no esperan superar sino sólo buscan caminos para evitar grandes colapsos. La Cumbre del G-20 que tuvo lugar en Londres la semana pasada, ha dejado en claro que los Estados imperialistas están desesperados frente a la crisis y la división entre ellas seguirá profundizándose. Al otro lado las protestas contra la cumbre así como las movilizaciones en toda Europa anticipan una nueva ola de luchas que incluirá cada vez más fragmentos de la clase obrera mundial.
En este periodo histórico, las secciones de la CRCI deben cumplir sus tareas históricas independientemente de sus niveles de dificultad. Por lo tanto, su Congreso tiene una importancia más acentuada, puesto que sus debates y resoluciones indicarán el camino a seguir en el transcurso de las próximas luchas y formará el liderazgo del partido en este crítico momento.
Nosotros también dimos un paso hacia adelante cuando realizamos la preconferancia de la Iniciativa por un Partido Obrero Revolucionario en febrero pasado, en Estambul. Nuestra preconferencia fue un gran éxito considerando los debates internos que se llevaron a cabo durante más de tres meses antes y el resultado final, que produjo un programa detallado sobre las posiciones sólidas de nuestra organización frente a los problemas de la clase obrera mundial y turca, y sobre las grandes retos locales como la cuestión kurda y la "guerra civil" política de la burguesía turca. Además de eso, nuestra preconferencia produjo también un liderazgo compuesto por una mayoría de jóvenes, mujeres y trabajadores.
Sin embargo, el principal éxito de nuestra preconferencia se hizo evidente después de un mes y medio, cuando uno de nuestros compañeros logró recibir casi el 10% de los votos en las elecciones locales en Adana, la cuarta ciudad más grande del país. Estas elecciones locales tenían importancia a causa de la tensión acumulada entre los partidos burgueses y el Estado, por un lado, y el pueblo kurdo, por el otro. Los votos que nuestro compañero -Siar Risvanoglu- recibió no sólo representaban el apoyo a nuestro partido sino que eran, en su mayoría, votos de los kurdos, pues nuestro compañero fue candidato de una alianza entre el partido kurdo y algunos partidos socialistas. Sin embargo, en ninguna otra parte del país fuera de las ciudades kurdas, otro candidato de esta alianza pudo obtener un porcentaje tan significativo de votos. Este éxito fue debido a nuestra capacidad de sintetizar las reivindicaciones de la clase obrera con las demandas más urgentes del pueblo kurdo, y esta capacidad fue basada en el programa resultante de nuestra preconferencia.
En consecuencia, nuestras organizaciones se vuelven más fuertes pasando por caminos duros, así en Turquía como en Argentina y en otras partes del mundo. Deseamos que su Congreso ponga un ladrillo más en la Refundación de la Cuarta Internacional en este período histórico.
¡Viva la Cuarta Internacional!
¡Viva la Revolución Mundial!
9 de Abril de 2009






